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sábado, 12 de enero de 2013

Venezuela / Cuba aún marca el paso

Castro y Chávez

Venezuela


Cuba aún marca el paso

La indudable influencia de los hermanos Castro no tiene por qué persistir aunque el chavismo siga en el poder




El expresidente cubano Fidel Castro conversa con su homólogo venezolano, Hugo Chávez, en una imagen de 2006. / EFE
Las últimas imágenes que guardan los venezolanos del presidente Hugo Chávez corresponden a la noche lluviosa del 10 de diciembre cuando partió de Venezuela y llegó a Cuba de madrugada. Allí, al pie de la escalerilla del avión, lo esperaba Raúl Castro como hace 18 años lo esperó por primera vez vez su hermano, Fidel, en el aeropuerto internacional José Martí.
Entonces, el venezolano era sólo un ex teniente coronel que había pasado dos años en prisión tras una intentona golpista. “Usted no sabe el honor que usted me hace y el sueño que me hace vivir el día de hoy”. Con una sonrisa que no le cabía en el rostro, Chávez agradecía al gobernante cubano la sorpresa de haberlo recibido en persona, con la pompa reservada a los jefes de Estado.
Agasajado por aquél ícono viviente durante dos días, habló de los “inmensos recursos energéticos” que poseía Venezuela durante un discurso profético en la Universidad de la Habana. “Los cubanos tienen mucho que aportar, mucho que discutir con nosotros, en un proyecto de un horizonte de 20 a 40 años (…) algún día esperamos venir a Cuba en condiciones de extender los brazos”.
Tanto se han extendido después que si no fuera por sus generosos brazos probablemente Cuba habría padecido un “periodo especial” de estrecheces similar al que sufrió en los noventa. Hoy la isla cubre 60 por ciento de sus necesidades energéticas con los más de 110 mil barriles diarios de petróleo venezolano, financiados a precios preferenciales y pagados en parte con mano de obra.
Y tanto han aportado los cubanos que hoy no sólo controlan los programas sociales del gobierno venezolano -con más de 44 mil cooperantes entre personal médico, maestros e instructores deportivos- sino que también manejan el servicio de identificación, las notarías y registros, los puertos de Venezuela, además de realizar labores de inteligencia del Estado y brindar asesoría en el área militar.
Fidel Castro, ya retirado, ha sido el líder extranjero más influyente en la política venezolana. Ningún otro tuvo tanta ascendencia. El peso del castrismo en Venezuela, el rol que ha jugado en la autodenominada revolución bolivariana, es evidente pero está por verse si sobrevivirá una posible desaparición de Chávez, quien lleva ya un mes de muda convalecencia en La Habana.
“La influencia política de Cuba es obvia y tiene mucho que ver con el peso de la relación de Fidel Castro con Hugo Chávez. Las cosas pueden cambiar en un sentido bastante significativo si uno de los dos ejes de la ecuación deja de actuar. En este caso, puesto que Fidel es un anciano y Chávez está muy enfermo, cualquier desenlace que afecte a uno de las dos personas afectará cualitativamente la relación entre Cuba y Venezuela”, afirma el político izquierdista Teodoro Petkoff, editor del diario Tal Cual.
Chávez ha confiado su salud a médicos cubanos. A causa de su enfermedad, en 2012 pasó 106 días en la isla. En La Habana ha firmado decretos, ha girado instrucciones, ha sostenido reuniones de trabajo con sus ministros.
“Los cubanos tienen una gran baraja en la mano, ellos son los que saben cuál es la enfermedad del presidente, tienen la información que los venezolanos no tenemos. No estoy ni siquiera segura si Nicolás Maduro tiene toda la información que hay que tener. Los cubanos manejan el poder ahora pero en el momento en que Chávez no esté allí pues ese poder desaparece también”, señala la historiadora Margarita López Maya.
Para los dirigentes gubernamentales no existe tal influencia sino una relación de cooperación, solidaridad e intercambio. “Nuestras historias están unidas (…) gracias a Fidel y Chávez estamos en el camino de la liberación", ha dicho el vicepresidente Nicolás Maduro, asiduo visitante de la isla.
Se especula que Maduro fue designado sucesor por contar con la venia de los Castro, versión a la que no da crédito Petkoff. “No sé si los Castro confían en él, el punto es que Chávez confía en él. Chávez no es un lacayito de los Castro, tiene una admiración todavía juvenil por Fidel que lo ha hecho establecer una relación muy peculiar pero tiene un criterio político. No habría que subestimarlo tanto”.
Es evidente, agrega, que el presidente desconfía de Diosdado Cabello (presidente del parlamento). “Su dramática comparecencia el día de su salida pidiendo a los venezolanos que votaran por Maduro es demasiado indicativa de lo que piensa no de Maduro sino de Diosdado”.
La influencia cubana, patente en la principal consigna oficial –“Patria, socialismo y muerte” antes de que el supersticioso Chávez la cambiara por “Patria socialista, viviremos y venceremos”- cobró fuerza a partir del golpe de Estado de 2002 y el paro petrolero, después de los cuales se iniciaron las primeras “misiones” sociales de inspiración cubana, dice López Maya.
La historiadora, que ha trabajado durante años en el activismo social comunitario, fue testigo del involucramiento de Fidel en las misiones mientras asistía a un congreso del Consejo latinoamericano de Ciencias sociales (Clacso). “Estábamos reunidos un grupo de venezolanos y Fidel nos llamó, se reunión con nosotros y nos explicó que él despedía a los médicos en el aeropuerto y que tenía un mapa de Venezuela donde marcaba en qué lugar iban a estar”.
López Maya señala que si se mantiene un gobierno chavista es probable que se mantengan también los programas sociales pero no en la amplitud que tienen con Chávez. “No lo creo porque eso produce bastante tensión incluso dentro del chavismo. Hay sectores que son más nacionalistas que socialistas, en especial el Ejército, y a los que tiene que estar haciéndole mucho ruido el acceso de los cubanos a información de seguridad del Estado venezolano”.
Especialmente, predice, “en el área de inteligencia y de asesoría militar, la presencia cubana va a producir fricciones más temprano que tarde”.
No sería la primera vez que los venezolanos tuvieran fricciones con los cubanos. El primer país que visitó Fidel pocos días después del triunfo de la revolución fue Venezuela, que había colaborado con recursos y armas al derrocamiento del dictador Fulgencio Batista. Fue recibido entonces como un héroe en las calles pero fríamente por el gobierno del presidente Rómulo Betancourt, que se negó a venderle petróleo a precio especial. En los años sesenta, Castro dio recursos, entrenamiento y hombres a la guerrilla venezolana que combatió a Betancourt y a su sucesor, pero los propios guerrilleros comunistas terminaron por rechazar su injerencia.
Petkoff, uno de los más miembros más importantes de la subversión en aquellos años, cree que el primer cambio que se verá si Chávez desaparece, “sería la recuperación de nuestra soberanía en algunos de esos servicios que hoy manejan los cubanos”. Aun si el chavismo siguiera en el poder. “Nadie se podía imaginar que después del dictador Juan V Gómez, un general gomecista iba a trazar un rumbo distinto. Nadie que muerto Franco, España iba a tomar el rumbo que tomó tomo gobernada por los propios franquistas en entendimiento con los comunistas y socialistas”.
http://nternacional.elpais.com/internacional/2013/01/10/actualidad/1357846108_920037.html


Caracas
En las calles, los venezolanos viven una gran incertidumbre política

Venezuela, un país que sobrevive sin Presidente

CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS | 

Tras un mes sin Chávez, el país está en manos de un encargado sin poder para ser Jefe del Estado.

Aunque "respetada" por la Organización de Estados Americanos (OEA), la decisión del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Venezuela de permitir que se posponga el juramento de Hugo Chávez como presidente -hasta que recupere su salud- sigue generando gran controversia y muchos problemas prácticos.
Uno de los más complejos es el manejo de las Fuerzas Armadas, pues la Constitución establece que su único comandante es el Presidente de la República y esa función no es transferible, ni siquiera al vicepresidente, Nicolás Maduro -ungido por el propio Chávez como su sucesor-, a menos que haya una falta absoluta del Jefe del Estado. (Lea además: Raúl Castro dice que Venezuela puede afrontar cualquier desafío)
Hasta ahora, la situación se ha mantenido estable, bajo el supuesto de que Chávez está convaleciente y de que hay que mantenerse leales a él, pero lo cierto es que la cadena del alto mando castrense carece de su eslabón más importante, en un país donde exmilitares controlan 11 gobernaciones, así como los ministerios del Interior, de Justicia y de la Alimentación.
En cuanto a las cuestiones políticas, por no estar formalmente encargado de la Presidencia, Maduro no puede tomar decisiones como nombrar ministros o embajadores, declarar el estado de excepción o conceder indultos.
Chávez "nunca ha encargado el poder; no solo ahora, sino que desde que en febrero de 1999 asumió por primera vez nunca lo ha encargado", recordó el constitucionalista Manuel Rachadell, de la Universidad Central.
El artículo 239 de la Constitución reseña que las faltas temporales del presidente "son suplidas" por el vicepresidente, con lo cual queda facultado formalmente para dirigir el Ejecutivo, pero en el caso de Chávez no se ha declarado ninguna ausencia.
Donde Maduro sí tiene algo de juego es en el campo económico, pues a finales del año pasado se aprobó un decreto mediante el cual el presidente Chávez le transfirió la potestad de administrar los recursos del Estado, solicitar créditos y decretar nacionalizaciones o expropiaciones, previa aprobación de la Asamblea, controlada por el chavismo. (Lea además: Estados Unidos busca nueva relación con chavismo)
Sin embargo, siguen pendientes grandes decisiones, como la devaluación del bolívar, un asunto que los expertos -desde Goldman Sachs hasta Barclays- consideran necesario para evitar una recesión. Al parecer, Maduro no tocará el tema hasta que se defina la suerte de Chávez, pues su popularidad no le alcanzaría para lidiar con el descontento de los ciudadanos por una eventual reducción de su poder adquisitivo.
Una de las críticas más fuertes a la decisión del TSJ provino de Ricardo Combellas, expresidente de la comisión designada por la Asamblea Nacional Constituyente para diseñar precisamente el capítulo correspondiente al Poder Ejecutivo Nacional de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
La opinión del experto, que el sábado publicó en el diario 'El Universal' un texto titulado '¿Aquí no ha pasado nada?', es que la tesis esgrimida por el oficialismo (según la cual hay una prórroga tácita del periodo de un presidente reelegido), "no tiene asidero constitucional, se trata de una burda ficción jurídica cuyas motivaciones no pueden ser otras que de naturaleza política". Para él, es "evidente y así debe declararse por la Asamblea Nacional" que hay una falta temporal del Presidente, que debería ser suplida por el presidente del Legislativo, Diosdado Cabello, o por el vicepresidente Maduro. En su concepto, ambas opciones son válidas desde el punto de vista constitucional.
Pero los académicos no son los únicos incómodos con la fórmula que encontró el TSJ para que Maduro y todo el gabinete ministerial siguiera en sus funciones, pese a que Chávez los nombró durante su mandato presidencial 2007-2013, que terminó el jueves.
La sentencia ya motivó las primeras protestas universitarias, que el viernes fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad. Y el sábado hubo 15 asambleas "por la verdad y la defensa de la Constitución" que organizadas por el partido Voluntad Popular (VP), integrante de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
'Chávez no está en coma'
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se recupera en Cuba y no está en coma, ni la familia discute la desconexión de los equipos que supuestamente le alargan la vida, dijo el hermano mayor del mandatario, Adán Chávez, gobernador del estado de Barinas.
"Son totalmente falsas las informaciones que han circulado por las redes sociales y otras vías, donde señalan que el presidente se encuentra en un estado de coma y que la familia estaba discutiendo la supuesta desconexión de los equipos que le alargaban la vida", aseguró Chávez.
"El Jefe de Estado continúa asimilando de buena manera el tratamiento y cada día avanza en su recuperación", agregó el mayor de los hermanos del presidente, quien regresó el viernes de La Habana.
El mandatario regional aseguró que esas versiones "forman parte de la guerra sucia de esta oposición necrofílica que existe en el país".
Con información de agencias
Y corresponsal de EL TIEMPO en Venezuela

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