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sábado, 22 de enero de 2022

Laura Lippman / La escritora ante la que se rindió Stephen King

 



FOTO: LESLEY UNRUH

Laura Lippman, la escritora ante la que se rindió Stephen King

Después de media vida como periodista, Lippman lo dejó todo para iniciar su carrera literaria. A tenor de las buenas críticas que atesora su obra, el cambio ha merecido la pena.

 | 27 JUL 2019 23:59

La última crítica literaria que Stephen King ha escrito para The New York Times trata sobre la nueva novela de Laura Lippman, titulada Lady in the Lake, en la que King destaca que lo magnífico de esta escritora de novela negra –casi desconocida en España, pero que arrasa en países anglosajones– es lo poco que importa en el fondo el quién mató a quién. «Lo que hace esta novela especial, incluso extraordinaria, es que el puzzle de la historia es secundario. Lippman, que es la escritora estadounidense que más cerca está de Ruth Rendell, va detrás de algo más importante. El arco de personaje de la protagonista –su ‘viaje’ en medio de los años 60, si quieres verlo así– refleja el abismo que entonces existía entre lo que las mujeres se esperaba que fueran y lo que ellas aspiraban a ser«.

Lippman no solo ha recibido alabanzas del maestro del terror, sino que a lo largo de su prolífica carrera se ha ganado el reconocimiento de Harlan Coben («¿Placer culpable? Me siento culpable por un postre hipercalórico o por saltarme la función escolar de mis hijos, no por los libros», dijo el escritor antes de recomendar a Lippman), de la escritora de éxitos como Perdida o Sharp ObjectsGillian Flynn, de la autora de Mala FeministaRoxane Gay (quien considera a Lippman una de sus escritoras preferidas en la actualidad, junto con Zadie Smith o Toni Morrison), del director John Waters o de la actriz Mindy Kaling.

En España, Lippman tiene editados y traducidos cuatro libros: Lo que los muertos saben y Cuando me haya ido (en Ediciones B) y Colgando de un hilo (en Debolsillo) y Un asesino en Butchers Hill (en La Factoría de Ideas). Estos dos últimos pertenecientes a su saga protagonizada por la investigadora privada de Baltimore Tess Monaghan, un álter ego de la propia Lippman, quien trabajó como reportera en varios diarios de Baltimore antes de convertirse en escritora de éxitoCon Baltimore Blues, la primera novela protagonizada por Monaghan, inició su carrera literaria en 1997 y siete libros más tarde dejó su empleo para dedicarse a la escritura a tiempo completo. Desde entonces, se ha convertido en una de las autoras de novela negra más prolíficas de Estados Unidos, con 26 novelas y un libro de relatos cortos a sus espaldas, que no solo goza de estar siempre en el top de los autores más vendidos, sino que también cuenta con el amparo de la crítica. ¿Quién es esta autora prácticamente desconocida en España que arrasa en Estados Unidos?

«¿Por qué no escribes novela negra? ¡Es fácil!»

‘Lady in the lake’, la última novela de Laura Lippman que Stephen King ha puesto por las nubes.

Mientras trabajaba como reportera en The San Antonio Light a principios de la década de los 90, Lippman comenzó a fantasear con la idea de escribir una novela detectivesca protagonizada por una mujer llamada Tess Monaghan y ambientada en Baltimore. Hija de una librera, Lippman era aficionada a la lectura desde niña y, en especial, a las historias de crímenes. En aquella época, y debido a la evidente crisis que atravesaban los medios de comunicación, fantaseaba con una profesión a la que pudiese dedicarse en un futuro en la que pudiese unir sus habilidades como documentalista, entrevistadora y reportera de campo: «Empecé a escribir sobre una joven periodista desempleada en Baltimore que se convertía en detective por accidente. Como reportera en aquella época, los periódicos no funcionaban demasiado bien y empecé a pensar en qué sería de mí si perdía mi trabajo», comentó en una entrevista en Monologue.

Para crear a la protagonista de su saga, sin embargo, necesitó un pequeño empujón: «Tenía un compañero de trabajo en el periódico que un día me dijo: ‘¿Sabes a quién le va fenomenal? A Tony Hollerman [otro escritor de novela negra]. Eliges un sitio. Creas a un detective. Y luego escribes toda una saga. ¿Cómo de difícil puede ser?’. Aquella idea se me quedó grabada, así que en 1993 comencé con el borrador de lo que después sería mi primera novela. Realmente decidí seguir lo que mi amigo consideraba una fórmula mágica y tuve que aprender a las malas que, en realidad, no existe ninguna fórmula mágica. Pero sí que tenía un plan. Y me puse a escribir sobre Baltimore. Baltimore es el sujeto de mis novelas», explicó Lippman en una entrevista para Baltimore Magazine. Desde sus inicios literarios hasta el día de hoy, todas las novelas de Lippman están ambientadas en Baltimore.

En los siguientes siete años, Lippman mantuvo su empleo como reportera al tiempo que se levantaba a las seis de la mañana y dedicaba los fines de semana a la escritura, produciendo una media de un libro por año: «Terminé divorciándome», admitió Lippman en The Guardian. En el año 2001 dejó su trabajo para dedicarse en cuerpo y alma a sus novelas. Y así, en 2004, su carrera se dividió en dos partes cuando publicó Every Secret Thing, la primera novela autónoma de su saga detectivesca –que todavía mantiene– y que le otorgó el esperado favor de la crítica.

Después del divorcio de su primer marido y al tiempo que su carrera literaria comenzaba a tomar fuerza, Lippman retomó contacto con un antiguo compañero con el que había coincido en la redacción de The Baltimore Sun y que también había dejado su carrera periodística para dedicarse, en su caso, al mundo de la televisión. Aquel hombre, en aquellos momentos desempleado, con el que Lippman terminaría casándose es otra de las personas que más ha hecho porque Baltimore se convierta en un enclave especialmente conocido dentro y fuera de Estados Unidos: David Simon, el creador de la serie The Wire.

El matrimonio más querido y odiado de Baltimore

El matrimonio Lippman–Simon es uno de los más poderosos e influyentes de Baltimore. Juntos, ella a través de sus novelas y él a través de su serie de televisión, han puesto a la ciudad en el centro de interés de un universo ficcionado que auna la literatura con la televisión. También los dos se han enfrentado a críticas por mostrar un Baltimore demasiado oscuro y cruel y con más crímen del que la ciudad alberga en realidad. Para Lippman, el crimen en Baltimore es una realidad como lo es en buena parte de Estados Unidos, como ha expresado en más de una entrevista: «Cada muerte en Baltimore afecta a la vida en Baltimore».

«Supongo que existe la percepción de que hemos construido nuestra vida gracias a los homicidios de Baltimore, y no es algo completamente incorrecto. Pero al mismo tiempo, creo que siempre ponemos a los ciudadanos por delante. Y no existe motivo de regocijo en esta situación», comentó Lippman en una entrevista junto a su marido para Baltimore Magazine, «Quiero decir, vivimos aquí. Los dos podríamos haber desarrollado nuestras carreras si no hubiese crimen en Baltimore. Especialmente, parece que The Wire ha superado a Baltimore. Hay quien tiene la percepción de que The Wire trata sobre esta ciudad, pero es una serie que podría ambientarse en muchísimas ciudades con una naturaleza similar. Simplemente, hemos ambientado nuestras historias en Baltimore».

Además de Baltimore, otro punto en común de las novelas de Lippman son unos personajes femeninos cargados de complejidad: «Si estás escribiendo a un personaje femenino, incluso si es un personaje muy fuerte –y mis personajes son muy fuertes, incluso físicamente– es probable que no sea tan fuerte como la mayoría de los hombres. Eso significa que tiene que ser más lista, que tiene que burlar a los hombres». Lippman también reconoce haber hecho un esfuerzo consciente para introducir personajes femeninos maduros como la señora Blossom, una mujer de 60 años aprendiz de Tess Monaghan que la escritora creó como homenaje a su propia madre. La señora Blossom no sabe de tecnología y no tiene cuenta de email, pero es una maestra en el arte de la vigilancia: «¿Por qué es tan buena vigilando? Porque es una mujer de más de 60 años, y las mujeres de esa edad son prácticamente invisibles en nuestra cultura. La señora Blossom entiende que ese es su don, porque puede ir donde quiera y mirar a quien quiera y será olvidada porque la gente simplemente no le presta atención», comentó Lippman.

Laura Lippman, además de todo, es poseedora de un gran sentido del humor que puede entreverse en las reacciones y las relaciones interpersonales en sus novelas, pero que sobre todo derrocha en entrevistas y en su cuenta de Twitter. En una ocasión, harta de que cada vez que se mencionase Baltimore alguien sacase la conversación sobre la serie de su marido, tuiteó: «Acabo de comer con mi editor, creo que empieza a ser inevitable que escriba un ensayo titulado ‘Men Explain The Wire To Me'».

EL PAÍS

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