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miércoles, 5 de noviembre de 2008

Andrea Camilleri / Poemas inciviles

Ilustración de Bernardo Torrens

Andrea Camilleri
POEMAS INCIVILES
La última ocasión que tuvimos de ver en público al escritor Andrea Camilleri fue este verano en la Piazza Navona de Roma. Camilleri, militante comunista de larga trayectoria, participó en el evento ‘No Cav Day’ organizado por partidos y organizaciones de la izquierda italiana, con el aval de otros intelectuales como Umberto Eco. Allí recitó cinco poesías ‘inciviles’ apuntando contra algunas de las polémicas leyes aprobadas por el actual gobierno de Berlusconi (la inmunidad presidencial o el censo de gitanos) y el clásico demonio de la causa, el Vaticano.
La intervención de Camilleri nos sirve para ilustrar sus facetas menos conocidas fuera de Italia. El autor hace cierta la máxima de Juan Madrid de que “La literatura negra es la novela social de nuestro tiempo”, pero las siguientes poesías dan cuenta de su compromiso político a través de una sátira excitantemente corrosiva. Su domino nos escenario nos recuerda igualmente que el teatro es su ambiente natural, al que dedicó su vida antes de triunfar como escritor pasados los 60 años. Estas son las traducciones:
1- A los monomaníacos les basta apenas un fugaz pretexto
para hundirlos en su delirio particular,
en su obsesión devastadora.
Las palabras que lo desencadenan son: justicia y jueces.
Al escucharlas, su transformación es inmediata,
la sonrisa muta en mueca,
Del rostro le cae la máscara variopinta,
y debajo aparece una tabla de Cesare Lombroso.
2- Afín de reducir ulteriormente los gastos,
el ministro de Justicia ordena que,
sólo para él, la prescripción sea preventiva y previa
antes incluso de que los procesos sean prefijados por turnos
y por tanto, los Presidentes que sean inscritos en el registro de acusados
sean prejudicialmente enviados a prescripción.
Por favor, cuidado con las erratas.
3- Tiene él más esqueletos en el armario
que la cripta de los capuchinos de Palermo.
De vez en cuando de noche, cuando pasa el tranvía,
los huesos vibran ligeramente,
y con ese sonido se le ponen los pelos sintéticos de punta.
Teme que las puertas del armario se abran
que hordas no de fantasmas sino de jueces en toga
salten fuera agitando como castañuelas brillantes esposas.
4- No importa que haya tenido dos mujeres
y que las pelandruscas reconforten sus noches.
No importa que su moral tenga más agujeros que un colador.
No importa que haya corrompido, falsificado balances, jurado en falso,
prevaricado, adoptado la mentira como forma de vida.
No importa.
Sea recibido en el Vaticano con todos los honores.
Pecunia, antigua sabiduría, non olent.
5- “Tómense inmediatamente las huellas de los niños gitanos”
ordena un par de bigotes sobre la nada.
Y los bigotes juran que no es racismo,
sino sólo piedad humana hacia los niños obligados a mendigar.
¡Qué corazón! ¡Qué generosidad!
Y me vuelven a la memoria los versos de un grandísimo:
“Eres tan hipócrita / que cuando la hipocresía te haya matado / estarás en el Infierno / y te dirás en el Paraíso”





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