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martes, 27 de septiembre de 2022

Hilary Mantel / El trueno en el reino / Cómo renovar la novela histórica

Hilary Mantel: cómo renovar la novela histórica


BIOGRAFÍA




El trueno en el reino

La herencia de Shakespeare y la penetración psicológica marcan su trilogía sobre Thomas Cromwell, cuyo último volumen publica ahora

Emilio Lara
24 de octubre de 2020

Para Miguel Delibes una novela debía cumplir la regla de las tres pes: un personaje, un paisaje y una pasión. De ese modo, en la ya célebre trilogía de la inglesa Hilary Mantel, el personaje sería Thomas Cromwell, el paisaje, Inglaterra, y la pasión, el poder. Además ha conseguido labrarse un singular territorio novelístico a través de una voz narrativa propia, un original molde literario y un ritmo hipnótico que abduce al lector al igual que los marcianos, en las películas de ciencia ficción de los años cincuenta, controlaban las mentes de los terrícolas.

Sus tres novelas acerca de Cromwell, el consejero de Enrique VIII y hombre fuerte de su reino, han batido récords en número de lectores, traducciones, premios y reconocimientos de la crítica. Hasta los títulos de los libros son poéticos: En la corte del loboUna reina en el estrado y El trueno en el reino. ¿Cuál es el secreto de tamaño éxito?

Es una renovadora de la narrativa histórica. No practica una mera recreación historicista, ese recurso manido en el que se emboscan quienes carecen de talento literario. Tiene la cualidad de hacernos viajar cinco siglos atrás y conseguir que lo que acontece en ese tiempo nos resulte más interesante y actual que lo que sucede en el presente, logrando el no va más de un novelista histórico: hacer contemporáneo el pasado.

Su escritura se ama o se odia, no admite medias tintas. Al principio entraña cierta dificultad penetrar en su lectura, pero cuando se le coge el tranquillo el disfrute está garantizado. Cuando me enfrasqué con En la corte del lobo quedé atrapado en aquel mundo literario durante una semana y no salí de él hasta días después de pasar la última página. Leer aquel tocho me hacía entrar en un trance de baja intensidad, como cuando paseo, escucho a Bach o la banda sonora que Bernard Herrmann compuso para Vértigo. Santo Dios, qué maravilla de escritora.

Shakespeare se deja notar en la épica, los diálogos ideados para ser recitados y en el gran conocimiento de la naturaleza humana


Su estilo es un continuo flujo de conciencia en el que se entremezclan pensamientos de los protagonistas, diálogos inteligentes, disecciones psicológicas hechas con escalpelo y descripciones ambientales de deslumbrante concisión y hermosura.

Y al fondo, Shakespeare.

Hilary Mantel descubrió de adolescente a Shakespeare. Leerlo fue una epifanía para ella, y bien que se nota, porque una de las características de su trilogía es el aliento shakesperiano que la impulsa. Los personajes, las escenas y los diálogos de sus novelas tienen mucho del espíritu de los dramas del autor de Hamlet, lo que se traduce en una épica embridada, unas conversaciones pensadas para ser recitadas al estilo teatral, el profundo conocimiento de la naturaleza humana y considerar la vida como una ininterrumpida sucesión de pasiones y dramas.

Y además, la esencia shakesperiana de su narrativa se aprecia en el afán de encajar los eternos problemas de los hombres en la vida cotidiana de los personajes que entran y salen de sus novelas. Porque incluso los muertos no terminan de irse del todo, como le sucede a los decapitados Tomás Moro y Ana Bolena, cuyas sombras hamletianas se presienten, fantasmales, en la Torre de Londres y en la memoria de quienes los trataron

Una seña de identidad de esta autora es ir contracorriente de las técnicas narrativas más usuales en los best seller. No gradúa la tensión en cada capítulo para que estalle al final de ellos. Divide los capítulos en escenas y modula el clímax en cada una de ellas, lo que obliga a una lectura absorta y pausada, a releer varias veces algunos párrafos, pues hemos de frotarnos los ojos o resetear las neuronas para asimilar tanta belleza literaria y una alta cadencia de frases de amansada poética.

Es tan apabullante como ver por primera vez en el cine La gran belleza de Paolo Sorrentino. Esta búsqueda de la excelencia narrativa en cada página la hace ser una artesana de primera, cualidad esencial de las obras maestras, puesto que el mejor arte no entiende de precipitación conceptual. Se ha leído toda la bibliografía relacionada con Thomas Cromwell y con el reinado de Enrique VIII, el monarca que decapitaba esposas como quien deshoja margaritas.

Nos hace viajar siglos atrás y consigue que lo que acontece en ese tiempo sea más interesante y actual que el presente


Pero, como es tradicional en los grandes escritores anglosajones, demuestra su genialidad literaria captando a la perfección la psicología de los personajes y el espíritu de la época, sin necesidad de exhibir continuamente un exceso de datos históricos que lastren la lectura. Asistimos sobrecogidos a las pasiones que mueven los corazones y mentes de los hombres y mujeres del siglo XVI, tan similares a las pasiones que mueven a las personas en el siglo XXI.

Por eso las tres novelas nos proporcionan un cómodo viaje en AVE al pasado con billete de vuelta al presente. Hillary Mantel fue nombrada en 2014 Dama de la Orden del Imperio Británico, algo que habría hecho sonreír de satisfacción a Enrique VIII y a Thomas Cromwell, pues a fin de cuentas, ella ha sido la cronista de sus conciencias y de su mundo cinco siglos después de su desaparición.

'El trueno en el reino'”

DESTINO. TRADUCCIÓN: JOSÉ MANUEL ÁLVAREZ. 992 PÁGINAS. 23,90 EUROS
LA VANGUARDIA

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