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domingo, 19 de noviembre de 2017

Daphne du Maurier / Don`t look now / Relatos

Daphne du Maurier

Don´t look now, de Daphne Du Maurier [Relatos de D. Du Maurier 1]















"No mires ahora" o "No después de medianoche" son dos frases que resumen toda la magia de dos magníficos relatos. Una sola frase que destila toda la obra de arquitectura que se va a ir montando ante nuestros ojos en relatos de apenas 40-50 páginas.


Du Maurier es otra de esas escritoras que me ha dado muy buenos ratos (muchos de ellos) a lo largo de mi vida lectora. Incluso cuando costaba esfuerzo sobrehumano encontrar algo traducido al castellano de esta autora (y en traducciones de hace decenios, de calidad más que cuestionable) fuera de "Rebecca". Lo mismo que me ocurrió en su día con Chesterton (encontrar algo que no fueran relatos del Padre Brown o "El hombre que fue jueves" era un sufrimiento hasta que encontré sus obras completas en español en edición de los años 50-60). Igual también con las obras de Aldous Huxley que se salían de "Un mundo feliz" (en este último caso felizmente vino Edhasa a resolver muy dignamente la situación).




El reduccionismo de ver a Du Maurier solo como la autora de "Rebecca" le hace a la autora flaco favor. No porque la novela no sea magnífica, que lo es (mejor que la película, por buena que esta sea), sino porque en ella se mezcla la admiración por Hitchcock con el hecho de que la gente que ha visto la película es infinitamente mayor que la que ha leído la novela. Esta escritora tiene el dudoso honor de ser la única que conozco de las que he leído con relativa frecuencia a la que los señores del comité "ad hoc" del English Heritagese negaron a colocarle una "Blue Plaque" en su casa porque no consideraban especialmente significativa su aportación literaria (¿?). No obstante no hubo problema en darle título (Dame Daphne Du Maurier) o aceptarla como "Fellow" de la Royal Society of Literature. Curiosamente Alfred Hitchcock si que tiene su Blue Plaque, concretamente en una gasolinera que ocupa hoy el lugar donde estuvo su casa familiar (el barrió en que se crió hoy no existe).

De hecho la vida de Daphne fue una eterna pelea con el mundo del cine en lo tocante a las adaptaciones de sus novelas y sus relatos. Salvo su satisfacción con la adaptación de "Rebecca" su relación con Hitchcock fue tensa en lo tocante a los "retoques" que este introducía en sus obras y en lo tocante a la elección de los actores para interpretarlas. Además la historia de como parió a "Rebecca" es para leerla con detenimiento y aprender mucho de la profesión de escritor (en el volumen "The Rebecca Notebook"). Llevaba varios años dando vueltas a escribir una novela sobre el tema de los celos, tratando sin éxito de rellenar papeles con su máquina de escribir mientras se encontraba en Alejandría (donde estaba destinado el batallón de su marido) y obteniendo nada de nada hasta que un día saltó la chispa. Es bien conocido (al menos para los que leemos a Du Maurier) que la mayor influencia que recibió Daphne para escribir esta novela fue la profunda admiración que sentía por "Jane Eyre", siendo la obra de Charlotte Brontë "una de las mejores que nunca hubiese leído".

Rebecca. Joan Fontaine no estaba nada mal,
pero la señora Danvers daba un miedo...
Por otra parte siempre he culpados a las películas de Hitchcock basadas en novelas o relatos de Du Maurier (Rebecca, Los pájaros, Posada Jamaica) y en general a casi todas las adaptaciones al cine de su obra de haber transmitido un aura de romanticismo a la obra de esta escritora que es totalmente ajeno a la misma. No son los de Du Maurier nunca libros que giren en torno a amores apasionados. No siquiera suelen acabar de manera muy feliz (alguno ni siquiera acaba). Predomina en ellos una atmósfera de misterio, a veces son un tinte sobrenatural que me recuerda a escritores como Arthur Machen. De hecho ya en vida le cabreaba sobremanera que mientras los escritores masculinos contemporáneos eran catalogados nada menos que como "Angry Young Men" a ella la tenían en círculos literarios como una "Tarta de fresa" o poco menos. Como una escritora semiromántica anclada en unas formas literarias un poco pasadas de moda en aquellos años. Una de tantas injusticias literarias.

Gerald Du Maurier, padre de Daphne, famoso actor conocido
por su maestría en el seductor manejo del cigarrillo en pantalla,
De hecho una casa de cigarrillos adoptó su apellido como marca.


No olvidemos por otra parte que dos de las películas de Hitchcock basadas en relatos de Du Maurier marcaron el límite entre las carreras británica y americana del bueno de Alfred. "Jamaica Inn" (La Posada de Jamaica, 1939), fue su última película inglesa y "Rebecca" (1940) fue el inicio de su idilio con Hollywood. La primera es considerada una de las peores películas del director. La segunda una de las mejores. Cuando se rodó "Rebecca" dicen que fue el productor (David O. Selznick) y no el propio director quien insistió en seguir la obra de Du Maurier casi a pies juntitas, pero parece que Hitchcock fue responsable de que se respetaran ciertos toques maestros de la novela (como el hecho de que nunca llegamos a saber el nombre propio de la protagonista, interpretada por Joan Fontaine).

Du Maurier puede lidiar sin problema con el suspense (con bastante soltura), lo sobrenatural (a veces bordeando la ciencia ficción, sin adentrarse en ella), psicópatas y asesinos (especialmente mujeres, Du Maurier fue otra de las mujeres que escribía mucho más y mejor acerca de las mujeres que de los hombres), las relaciones humanas, a veces se iba cerca del género policiaco (pero sin policías), el estilo casi gótico... un mix bastante apasionante casi siempre.

Daphne Du Maurier, por Curtis Moffat sobre 1925

De Du Maurier me encantan sus novelas en general (Tengo debilidad por "The Scapegoat"), sus relatos y sus obras de ensayo (su biografía de Francis Bacon o su sorprendente biografía "The Infernal World of Branwell Brontë", un estupendo ensayo sobre la vida del único hermano varón de las Brontë. Incluso le eché un vistazo una vez a un libro sobre su Cornwall natal, la región que más adoraba, que parecía estupendo (no lo compré por su precio más que inflado). Así que comentaré algo acerca de los relatos de este volumen.

La primera de las historias, que da título al volumen de cinco, "Don't look now" ("No mires ahora") es no sólo un magnífico relato sino un magnífico exponente del arte de Du Maurier. ¿Qué tendrá la ciudad de Venecia que tanto atrae a los escritores que quieren narrar historias de misterio un poco retorcidas, un poco "decadentes" y un mucho tenebrosas. Siempre asocio mentalmente Venecia con este relato y con la novela de Ian McEwan "El placer del viajero", ambas me pusieron un poco de los nervios la primera vez que las leí. Personajes más o menos extraños, giros inesperados que te dejan casi sin respiración y suspense en su estado más puro. "No mires ahora" es justo la frase con que se abre el relato. Una matrimonio, sentado en la terraza de un bar de Venecia retoma un antiguo juego que disfrutaban en común tiempo atrás. Mirar a otras personas sentadas en el bar y comenzar a inventar una historia acerca de ellas ("No mires ahora, pero justo detrás tienes sentada a una pareja de mujeres mayores, gemelas al parecer que en mi impresión deben esconder algún negocio sucio, incluso creería que son hombres disfrazados"). Digo que lo disfrutaban antes porque ahora están de viaje para superar el duelo producido por la muerte de su hija. Bien, pero ¿y si ocurre que la historia que uno ha trenzado e inventado para reírse un poco empieza a mezclarse con una realidad mucho más extraña aún?. Si la esposa sigue a una de las hermanas gemelas al servicio para continuar la broma con su marido y al volver viene transfigurada porque ha tenido una conversación con la anciana que cambiará definitivamente el curso de la vida del matrimonio. O puede que no, que todo estuviera escrito en el éter o en cualquier sitio mucho tiempo atrás. No sigo, que me pierdo y os pierdo. La trama es magnífica y aunque el final no es de mis preferidos, el relato es excepcional. Lo dicho, nada de amoríos (que no es que sean malos, sino que aquí no pegan) y si llevar el corazón en la boca a medida que uno va intuyendo hacia donde se van a decantar los acontecimientos que corren (literalmente) ante nuestros ojos.

Venecia de noche. Algunos rincones pueden ser suficientemente "tétricos"
como para dar lugar a la acción de obras como esta (© RGatward).

De este relato se hizo una película en 1973 que es de las pocas que gustó a Du Maurier (y muchos críticos cinematográficos) y que sin embargo a mi no me pareció muy convincente. Deben ser los trajes y peinados "años 70"...



El segundo relato, titulado "Not After midnight" es también estupendo. Relata la historia de un profesor de escuela preparatoria infantil que en su periodo de vacaciones viaja a Creta con la finalidad de buscar un rincón natural en el que dar rienda suelta a su pasión principal: pintar óleos. Una vez allí descubre que la cabaña de un complejo hotelero en el que se aloja era previamente habitada por un inquilino que fue encontrado muerto en la playa. Movimientos extraños en las zonas vecinas y una trama detectivesca que podría dar para un rato de reflexión a Hitchcock.

Daphne Du Maurier (¿Que es eso que tiene detrás?)
Y de repente comienza una historia aparentemente diferente, más íntima. "A Border-line case" es la historia de Shelagh (como me gustan los nombres propios irlandeses), una muchacha cuyo padre muere en sus brazos de manera inesperada, justo cuando se está recuperando de una grave enfermedad y todos lo daban por salvado.  Justo antes de morir, como a vuelapluma, Shelagh capta una frase de su padre, el deseo de arreglar un problema que le separó de un amigo. Y ahí que se va Shelagh a perseguir el arreglo del entuerto. Pero claro, Daphne ya no se pudo contener más y entonces comienzan a ocurrir cosas extrañas que tenéis que leer.

Aun más sorprendete es "The Breakthrough" en el que nada de misterio o suspense hace su aparición. Nos muestra a un grupo de turistas británicos en Jerusalén, unidos momentáneamente en una excursión por la ciudad. Un sacerdote (que hace de guía), tres matrimonios, una solterona y un niño. La visita a los distintos monumentos de la ciudad en un día da lugar a las más diversas situaciones, alianzas y disputas entre ellos. Es magnífico. Y además el ritmo frenético que impone la oleada de gente que inunda los monumentos y la Via Dolorosa transmiten una agitación y agobio al lector que muchos fantasmas no logran.

Bueno, como suele ocurrir, hay que leerlo para juzgarlo. Ya me contareis que os parecen. Si es que no los habéis leído ya, claro.

En la próxima entrega otro clásico de la asociación Du Maurier - Hitchcock: "Los pájaros"

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En inglés: Daphne Du Maurier. Don´t look now. Edt Penguin 2010. 274 pps
En español No conozco una recopilación en español con estos relatos exactamente. Hay diversas recopilaciones de relatos de suspense y terror que incluyen relatos de Du Maurier. Al menos tengo dos de ellas que incluyen los dos primeros relatos, los mejores. Hay que tener un poco de paciencia y buscarlos.  Con otros libros de relatos (como el próximo que comentaré) hay más suerte.




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