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martes, 19 de noviembre de 2013

Triunfo Arciniegas / El año de gracia de 2013


Triunfo Arciniegas
EL AÑO DE GRACIA DE 2013
Tapas
Fotografías de Triunfo Arciniegas
Modelo: Alejandra Arciniegas


Ha sido un año maravilloso: cuatro libros. Abrí con El niño gato, ilustrado por Dipacho y editado por María Fernanda Paz Castillo, en Ediciones SM, con su mano derecha  Camila Cesarino y su otra mano derecha Constanza Padilla. SM le dio a la bienvenida a todos los participantes en el CILELIJ (un congreso de mucha altura y glamour) a principios marzo con este libro mío, una edición de lujo en un sobre precioso. ¿Qué más se puede pedir? Dipacho es un ilustrador joven e inteligente, con oficio y futuro. Su trabajo me sorprende y me gusta cada vez más.

Luego vino Letras robadas. Las ilustraciones son de Claudia Rueda y la edición es de Daniel Goldin. Claudia Rueda, consentida de Daniel, había propuesto el libro con otro título y sin texto a Ediciones Océano, pero Daniel le dijo que las ilustraciones necesitaban una historia escrita y sugirió mi nombre. Claudia Rueda me escribió y le respondí que enviara las ilustraciones sin ningún compromiso. El libro podía gustarme o no. Si me gustaba, sería posible que inventara una historia. Y en ese caso, podía ser una buena o una mala historia, podría gustarle a Claudia o no. En fin, acepté el proyecto como una cita a ciegas y la historia ocurrió. Se la envié a Claudia por correo electrónico y la recibió con lágrimas. La enviamos a México lindo y querido, pero es muy difícil arrancarle una lágrima a Daniel. Tuvimos que hacer el trabajo (ilustradora y escritor) por lo menos tres veces. Creo que fueron trescientas. Quiero decir, reescribí la historia una y otra, hasta hacer un paquete de borradores que podía apreciarse a diez kilómetros de distancia. Aprovechando una visita de Daniel Goldin, viajé a Bogotá para trabajar el texto. Por supuesto, nos acompañó Claudia Rueda, quien vive en Bogotá. Meses después viajé a México y trabajé una vez más el texto con Daniel Goldin. Le dije que había invertido el tiempo y el esfuerzo de tres libros y replicó que lo decía con el ánimo que subir el porcentaje de regalías. Estuve a punto de tirar la toalla en más de una ocasión. Es difícil saber qué quiere Daniel Goldin. Es un gran editor con un gran pecado: quiere los libros a su antojo. "Solo publico libros que me gustan", dice. Está bien, pero hay un grado de altanería en la frase. Un libro que no nos guste también puede ser un buen libro. En fin, hubo libro y, como diría la novia, ya pasó todo. Es uno de mis libros más trabajados y a la vez el más ajeno. Ni siquiera el título es mío.

Seguí con La Llorona, un encargo de María Paz Castillo. Mafe es una gran editora y una gran amiga, asuntos que no siempre van juntos. Me propuso que volviera a contar una leyenda y escogí a la Llorona. Escribí la historia de un tirón y se la envié. Los cambios fueron mínimos. Hubo libro en un abrir y cerrar de ojos. La Llorona es una leyenda de Colombia y otros países. Es una historia ajena. Pero el libro es mío, tiene mi sello, mi sabor. Y, entre otras cosas, he conocido a más de una llorona. El equipo de Mafe es el mismo: Camila Cesarino y Constanza Padilla. Un trío femenino que garantiza cualquier edición. Las ilustraciones, muy tiernas y adecuadas, de Paula Ortiz. 

Y así llego al cuarto y último título del año de gracia de 2013, Toto, el rey. Le propuse este libro a la bella y maravillosa editora Karen Coeman hace dos o tres años y fue uno de sus últimos trabajos en Ediciones Castillo. Ya habíamos hecho Yo, Claudia, uno de mis libros consentidos. Escribí Toto, el rey hace por lo menos veinte años. Presenté el proyecto con ilustraciones pero fueron elegantemente rechazadas. Debo reconocer que mi nivel de ilustración está por debajo de mi nivel de escritura. Es decir, como ilustrador mejor me dedico a escribir. De todas maneras, me encanta que al fin Toto, el rey haya salido del grueso baúl de los originales. No lo había visto editado antes de mi viaje a México. Elia Crotte, Princesa de Copilco, me tenía la sorpresa en su apartamento. Quedó mejor de lo que pensaba. 

Y sobre todas las cosas del mundo, me encanta cerrar este año de gracia desde Orchid Avenu, "in the heart of Hollywood". Los Angeles era uno de mis sueños, y ahora, con cuatro libros más bajo el brazo, el sueño es casi perfecto. Se avecinan días maravillosos.


Triunfo Arciniegas
Los Ángeles, California, 19 de noviembre de 2013



































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