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miércoles, 15 de mayo de 2013

Baz Luhrmann / La penúltima fiesta del gran Gatsby


Baz Luhrmann

La penúltima fiesta del gran Gatsby


Baz Luhrmann aspira a ofrecer la versión definitiva de una de las novelas más adaptadas

DiCaprio protagoniza la película, que abre el Festival de Cannes


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El director Baz Luhrmann, en un hotel de Toronto el pasado 24 de abril. / GEORGE PIMENTEL (WIREIMAGE)
En unos días, cuando el miércoles El gran Gatsby inaugure la sección oficial del 66º Festival de Cannes, se cerrará un círculo. Eso siente Baz Luhrmann (Nueva Gales del Sur, Australia, 1962), director de esta nueva adaptación —y van cinco— de la gran novela de Francis Scott Fitzgerald, protagonizada esta vez por Leonardo DiCaprio. “Estoy muy emocionado”, dice sonriendo. “Fitzgerald escribió la novela a 20 minutos de Cannes, en Saint Raphael; yo estrené Moulin Rouge!en el festival en 2001, mi hijo nació en Francia, tenemos familia francesa”. De hecho, no se cerrará un círculo sino varios: el que abrió Fitzgerald cuando terminó su libro en 1925 y el que inició Luhrmann en un viaje, a París, hace casi 10 años, en el que decidió lanzarse a esta aventura obsesiva para adaptar la novela que seguía, en su opinión y pese a intentos anteriores con grandes estrellas como Alan Ladd o Robert Redford, sin una película que contara su verdadera historia.
“Iba a juntarme con mi mujer [la diseñadora de vestuario Catherine Martin] en París para el nacimiento de nuestra hija, y pensé: ‘Voy a ir en el Transiberiano”, recuerda en una suite del hotel Plaza en Nueva York. “Era una experiencia fantástica, pero también muy solitaria, por eso, una noche, mientras atravesaba Rusia, me serví una copa de vino, y me puse un audiolibro de El gran Gatsby”. En seguida, Luhrmann se dio cuenta de que no recordaba nada de aquella historia que había leído “probablemente de estudiante” y que había visto con 12 años, protagonizada por Robert Redford y Mia Farrow, en el cine de su padre en Australia. “Yo admiraba a Redford: me encantaba en Dos hombres y un destino y en El golpe. Sin embargo, cuando le vi como Gatsby no lo entendí, nada de aquella película se me quedó grabado”.


"La década de los veinte trajo el nacimiento de la cultura moderna"

¿Qué cambió en aquel viaje en tren? “Me di cuenta de que el libro no solo reflejaba el mundo de aquellos años veinte: El gran Gatsby podría haberse escrito hoy”, exclama Luhrmann. Pega un salto del sofá en el que se recuesta en esta suite, que podrían haber ocupado Gatsby, Daisy y Nick Carraway, y se va hasta una ventana que mira hacia Central Park. “Curiosamente, esta vista es exactamente la que se ve en la película en una secuencia clave. Todos esos edificios que vemos [señala al horizonte], se construyeron o estaban ya entonces. La década de los veinte trajo el nacimiento de nuestra cultura moderna, todo empezó allí: la publicidad, la popularización de la música, la fama”. El director que puso de moda el baile de salón (El amor está en el aire), rejuvenecióRomeo y Julieta y reavivó el musical (Moulin Rouge!) no necesitaba más razones para obsesionarse con actualizar esta épica historia de amor entre el nuevo rico Jay Gatsby y la bella Daisy Buchanan, que se estrena en España el próximo viernes. Hacerla accesible para nuevas generaciones desplegando toda su artillería: actores guapos, cuidadísimo diseño de producción y efectos visuales, vestuario de firma y, por supuesto, una banda sonora superventas gracias al productor musical y marido de Beyoncé, Jay-Z.

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Leonardo DiCaprio y Carey Mulligan, en 'El gran Gatsby'.
La fijación de Luhrmann por ser fiel a la novela fue tal que todos los días llevaban el libro al set y, antes de empezar a rodar, él y sus actores repasaban cada escena. “Creo que hay una gran reflexión sobre dónde estamos ahora y quiénes somos, a través de cada uno de sus personajes”, insiste. Cuando vuelve a recostarse en el sofá admite: “Bueno, y también hay unas fiestas fabulosas”. Fiestas con un anfitrión único, de mirada y sonrisa tan magnéticas como enigmáticas. “Apuesto a que ha matado a alguien”. “Fue espía alemán”, decían los invitados en la novela de Fitzgerald. Alguien tan guapo que da miedo. Alguien como Leonardo DiCaprio que interpreta a un Gatsby mucho más oscuro, a pesar de sus delicados trajes de lino rosa, que el que encarnó Redford en la versión de 1974. “Gatsby no podía ser otro”, afirma Luhrmann sobre DiCaprio, con quien ya trabajó en Romeo y Julieta, cuando solo era un “chico con talento”. “No escribí el guion pensando en él, pero sí me vino a la cabeza pronto, aunque me costó mucho convencerle. Es como si interpretas a Hamlet, vas a recibir demasiada atención”. Junto a DiCaprio, su amigo del alma, Tobey Maguire, que, a la vez, interpreta al único que tuvo Gatsby jamás, Nick Carraway, el narrador de la historia. Y, por supuesto, ella, Daisy, la mujer por la que Gastby se convierte en la personificación del sueño americano. “Encontrarla fue muy difícil”, recuerda el director. “Fue como buscar a una Scarlett O'Hara. Pero Carey Mulligan llegó y en cinco minutos, Leo y yo supimos que era ella: bella y delicada”.

"Yo admiraba a Robert Redford, pero no entendí su papel de Gatsby"
Los vestidos de cristales y pieles que Carey Mulligan lleva a las fiestas de Gatsby los diseñó Miuccia Prada, amiga del director, siguiendo sus pautas. Los suyos y muchos más para los 300 extras que bailan y cantan en cada gran velada en la película, rodada en estudios y en 3D, decisión que tomó Luhrmann después de ver Crimen perfecto de Hitchcock en sus proyectores 3D originales. “Pero creo que la película funcionaría igual de bien si fuera en blanco y negro y muda”, apunta. “Y en realidad quería que fuera una película de presupuesto pequeño, de verdad que lo intenté, pero cuanto más lo intento más grandes acaban siendo”. Es el espíritu inagotable y contagioso de Gatsby que quiere dar su última (o penúltima) fiesta en Cannes.

EL GRAN GATSBY
LA BANDA SONORA

“El Gran Gatsby” se estrena en cines de toda España el próximo 17 de mayo de 2013. 
De la mente absolutamente imaginativa del director de ‘Mouling Rouge‘ y ‘Romeo + Julieta‘, Baz Luhrmann, llega la nueva adaptación para la gran pantalla de la novela de F. Scott Fitzgerald El gran Gatsby. El realizador ha creado su propia interpretación de la historia clásica, dando vida a aquella época como nunca se había visto antes, en una película protagonizada por Leonardo DiCaprio en el personaje que da título a la película.
La gran apuesta de Warner Bross para el mes de mayo tiene varios puntos fuertes, pero uno de lo más destacados es la impresionante banda sonora que rodea a la película.

El escritor/productor/director de “El Gran Gatsby”, Baz Luhrmann y sus colaboradores, Shawn “JAY Z” Carter, productor ejecutivo de la película, y Anton Monsted, su supervisor musical ejecutivo, han desvelado el reparto de la banda sonora de la película, que asocia un amplio espectro de estilos musicales representados en esta nueva versión del energético texto clásico. El anuncio conjunto lo han realizado Warner Bros. Pictures y el Grupo Musical de Universal, Interscope Records.
Nutriéndose de su posición única y sin rival en la cultura popular, JAY Z (con la colaboración del consultor musical ejecutivo para la película, Jeymes Samuel), ha trabajado con Luhrmann y su equipo en este proyecto durante los últimos dos años, trasladando la sensibilidad de la Era del Jazz de la novela de F. Scott Fitzgerald a sus equivalentes musicales de nuestro tiempo, a través de mezclas de hip-hop, jazz tradicional y otras texturas musicales contemporáneas.
El Gran Gatsby es la clásica historia americana de la introducción a la extravagancia, la decadencia y la ilusión. Está madura para su experimentación y preparada para ser interpretada con un guiño moderno. La imaginación que Baz aportó a ‘Moulin Rouge!’ lo convirtió en obra de arte, y la banda sonora de ‘Romeo y Julieta’ no era solo una banda sonora de fondo, sino que se convirtió en un personaje más. La visión y dirección de esta película cuentan con todos los ingredientes para convertirse en una experiencia épica,” dijo JAY Z en un comentario anterior.
La ecléctica banda sonora incluye también canciones representadas por artistas como Beyoncé y André 3000; Fergie + Q Tipp + Goon Rock; Coco O. de Quadron; Gotye; Nero; y Sia. Los espectadores también reconocerán unos cuantos favoritos de siempre con un nuevo giro, como la interpretación de Jack White de “Love is Blindness” de U2, la colaboración de Beyoncé x André 3000 en “Back to Black” de Amy Winehouse, y la nueva versión de Bryan Ferry de un par de clásicos: su propia “Love is the Drug” y, junto con Emeli Sandé, “Crazy in Love” de Beyoncé. Nuevas canciones por Florence + The Machine, Lana Del Rey, Nero, will.i.am y The xx fueron compuestas para escenas de la película y también están incluidas en la banda sonora.
El  nuevo trailer de la película contiene las canciones “Back To Black,” de Beyoncé x André 3000; “Young And Beautiful,” de Lana Del Rey; y “Over The Love,” de Florence + The Machine.
La banda sonora ha sido compuesta por Craig Armstrong, colaborador asiduo de Luhrmann, quien trabajó con el director en “Moulin Rouge!” y “Romeo y Julieta”
Tanto el álbum estándar como la edición “deluxe” serán distribuidas internacionalmente por Interscope Records.
La lista completa de pistas para “El Gran Gatsby” en su formato de banda Sonora estándar, es la siguiente:
1.   $100 Bill – JAY Z
2.   Back To Black – Beyoncé x André 3000
3.   Bang Bang - will.i.am
4.   A Little Party Never Killed Nobody (All We Got) – Fergie + Q Tip + GoonRock
5.   Young And Beautiful – Lana Del Rey
6.   Love Is The Drug - Bryan Ferry with The Bryan Ferry Orchestra
7.   Over The Love - Florence + The Machine
8.   Where The Wind Blows – Coco O. of Quadron
9.   Crazy in Love – Emeli Sandé and The Bryan Ferry Orchestra
10.  Together – The xx
11.  Hearts A Mess - Gotye
12.  Love Is Blindness – Jack White
13.  Into the Past – Nero
14.  Kill and Run - Sia










Poco hay que decir sobre algunas obras, ya que su repercusión es tan grande que muchos lectores ya tienen una opinión bien formada sobre ellas. Puede ser el caso de El Gran Gatsby, novela magnífica donde las haya y que además se ha llevado al cine, por lo que su difusión ha sido mucho mayor. La obra cumbre de Francis Scott Fitzgerald sigue cautivando hoy como lo ha hecho siempre, ofreciendo una historia de amor imposible envuelta en los oropeles del lujo y la ambición; una historia repleta de glamour, pero también cargada de sensibilidad y con unos protagonistas inolvidables.

La novela es narrada en primera persona por Nick Carraway, un joven que después de su participación en la Primera Guerra Mundial se instala en una ciudad del este de Estados Unidos para iniciar una nueva vida lejos de su familia. Cerca de su casa también habita un antiguo conocido, Tom Buchanan, un adinerado y fanfarrón hombre de negocios casada con una prima de Nick, Daisy. La sorpresa aparecerá cuando el narrador descubra que existe una antigua relación entre un misterioso vecino suyo, Jay Gatsby —millonario y poco dado a las confianzas—, y su prima. La relación que se establece entre estos cuatro personajes marcará el ritmo de la obra, enfrentando a unos y otros y mostrando facetas ocultas de todos ellos.

La maestría de Fitzgerald es la de escribir una obra que, pese a utilizar personajes de una clase social alta, poseen características y actúan como arquetipos de cualquier tipo de persona. En el fondo, El Gran Gatsby no es sino una novela de amor: una enorme y arrolladora novela de amor que termina en desgracia porque sus protagonistas no aceptan la realidad tal cual es, sino que tratan de moldearla a su antojo. Obviamente, es lo que ocurre con el personaje que da título al libro: Jay Gatsby es el prototipo de «hombre hecho a sí mismo», un tipo ambicioso y listo que no duda en embarcarse en negocios oscuros para enriquecerse; todo ello con objeto de recuperar a Daisy, a la que cree su gran amor y a la que no consigue renunciar pese a su unión con Tom. Más allá del idealismo del millonario, incluso de la pasión que la joven prima de Nick y él se profesan, lo cierto es que existe una obsesión mal disimulada y peor controlada que, como no puede ser de otra forma, debe acabar en tragedia. El hecho de que el clímax de la obra venga de la mano de un personaje secundario es lo de menos; la verdad es que el amor de Gatsby es malsano: está contaminado por su propia visión de las cosas, que dista mucho de la realidad, aunque sí que existan unos lazos indisolubles entre Daisy y él.

De manera similar, los otros dos protagonistas masculinos, Tom y el propio Nick, también están aquejados de esa extraña incapacidad para comprender el mundo: el primero toma a su mujer como un simple trofeo, sin reparar en que detrás de su fachada mundana se esconde algo más; el segundo, seguro de sí mismo, no termina de juzgar con ecuanimidad las acciones de unos y otros, aunque su posición de observador (resaltada por su voz como narrador) le permita tener una visión de conjunto algo más clara que cualquiera de los demás. Por su parte, Daisy es mostrada con cierta sutileza, ya que más allá de su frivolidad aparente (que se percibe con claridad en sus diálogos, uno de los elementos más sobresalientes de la obra) encontramos una mujer que conoce muy bien a los demás y es capaz de valorarlos en su justa medida.

El Gran Gatsby es una novela de apariencia sencilla, pero con un trasfondo rico en matices y unos personajes llenos de recovecos. La nueva traducción que acaba de sacar la editorial Reino de Cordelia (a cargo de Susana Carral) ofrece una magnífica oportunidad para adentrarse en este clásico entre clásicos. 

FICHA TÉCNICA:
Título: El gran Gatsby
Autor: Francis Scott Fitzgerald 
Traducción: Susana Carral
Colección: Literatura
Páginas: 240 páginas
Formato: 13 x 20 rústica con sobrecubierta y cuadernillos cosidos
Precio: 16,95 €
ISBN-13: 978-84-939974-4-1


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