lunes, 31 de marzo de 2014

Romain Gary / Los habitantes de la tierra


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Fotografía de Lee Jefrees
Romain Gary
BIOGRAFÍA
LOS HABITANTES DE LA TIERRA
Traducción de Luis Echevarri

En la carretera de Hamburgo a Neugern había antes de la guerra una aldea que se llamaba Paternosterkirchen. La región fue en otro tiempo célebre por su industria del vidrio, y en la plaza principal del lugar, delante del Palacio del Burgomaestre, los turistas iban a admirar la famosa fuente del Soplador, que representaba al legendario Johann Krull, artesano que había jurado soplar su alma en un trozo de vidrio de Paternosterkirchen para que la industria que daba fama a la región pudiese estar representada dignamente en el Paraíso. La estatua del buen Johann en el acto de realizar su proeza, así como el Palacio del Burgomaestre, curioso edificio del siglo xiii, en el que se conservaban las muestras de todas las piezas sopladas en Paternosterkirchen, han desaparecido al mismo tiempo que el resto de la pequeña población durante el último conflicto mundial, a consecuencia de un error en el bombardeo.

Diego Gary / A veces tengo miedo de llevar una bomba dentro y que estalle


Diego Gary


Hijo de la actriz Jean Seberg y del escritor Romain Gary

Diego Gary: ´A veces tengo miedo de llevar una bomba dentro y que estalle´


"La persecución de la CIA y el FBI por su relación con los Panteras Negras destrozó a mi madre, ahí empezó a irse a pique"


Diego Gary.

Diego Gary. Catherine Hélie / Gallimard

Es el único hijo de dos suicidas: el escritor francés de origen lituano Romain Gary, el único que obtuvo dos veces el Goncourt, el máximo premio de las letras galas, y de la actriz Jean Seberg; la inolvidable vendedora del 'Herald Tribune' en 'Á bout de souffle'. Alexander Diego Gary (1962) es un superviviente. Acaba de publicar 'S. o la esperanza de vivir' (Galaxia Gutermberg), un ejercicio de catarsis

ISABEL BUGALLAL
LA OPINION CORUÑA
23 DE MARZO DE 2014

Jean Seberg y el acoso del FBI


French New Wave Jean Seberg

Jean Seberg
Y EL ACOSO DEL FBI

Jean Seberg en un fotograma de 'Al final de la escapada'.
Jean Seberg en un fotograma de 'Al final de la escapada'.
SU CADAVER SE ENCONTRÓ EN UN COCHE EN 1979

¿Se suicidó Jean Seberg por el acoso al que la sometió el FBI?


Efe | Londres
Actualizado el lunes 24/08/2009 a las 12:40 h.

Diego Gary, hijo de la actriz estadounidense Jean Seberg, asegura, en declaraciones concedidas a 'The Sunday Times', que el FBI empujó a su madre a suicidarse con una sobredosis de drogas.
"Se sentía perseguida", afirma Gary, en alusión a una campaña psicológica "desestabilizadora" del FBI contra la actriz, por su apoyo al grupo ultraizquierdista de los Panteras Negras.
"Hubo momentos en que tenía mucho miedo. Incluso contrató a dos guardaespaldas para que la protegieran porque había recibido muchas amenazas", explica Gary, hijo de Seberg y del premiado novelista francés Romain Gary.
Recordada sobre todo por su papel junto a Jean-Paul Belmondo en 'A bout de souffle' ('Al final de la escapada'), de Jean-Luc Godard, la actriz llamó la atención del director del FBI, J Edgard Hoover por su activismo político.

domingo, 30 de marzo de 2014

Amparo Muñoz / Un bello juguete roto


Amparo Muñoz
Un bello juguete roto

La única Miss Universo española ha muerto en su casa de Málaga con 56 años tras sufrir una larga enfermedad

DIEGO GALÁN  
El País, Madrid, 28/02/2011



Muy joven, a los 56 años, ha muerto en Málaga Amparo Muñoz, la mujer más bella. Así se la valoró en 1973, cuando fue coronada a los 19 años como Miss España, y en 1974 cuando en Filipinas fue nominada Miss Universo. Pero Amparo Muñoz era una mujer de carácter fuerte, y a los seis meses de su reinado rechazó el título al sentirse manipulada por la organización del concurso, que la obligaba a constantes viajes y presentaciones. Su afán de libertad fue una de sus características, y quizás por ello acabó siendo pisoteada por cierta prensa del corazón.

Amparo Muñoz / La mujer más bella

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Amparo Muñoz
Foto de Sylvia Polakov

Amparo Muñoz

La mujer más bella

La fotógrafa Sylvia Polakov no conocía a Amparo Muñoz pero acabaron compartiendo taxi. Terminó por ser una sesión fácil y rápida


En el recuerdo de la fotógrafa Sylvia Polakov, sucedió una madrugada a la salida de una discoteca. No conocía a Amparo Muñoz pero acabaron compartiendo taxi. Fue entonces cuando reparó en la mujer que se sentaba a su lado: "¡Que belleza¡ ¡Eres la mujer más guapa que he visto en mi vida¡". Amparo la escuchó con una sonrisa, ya se había acostumbrado a las lisonjas. El piropo quedó en el aire cuando la fotógrafa se bajó del vehículo, en la puerta de su casa. No fue hasta años después, cuando Madrid ya estaba inmersa en los años de desenfreno y libertad que precedieron a la movida, que volvieron a encontrarse, esta vez en un estudio de fotografía. Le prestó el cinturón, que oculta el pecho, y la pulsera de marfil. Hay complementos que resultan tremendamente atractivos en las fotos. Amparo no necesitó nada más, bastó el color de sus ojos ("semi-verdes"), el pelo lustroso, la perfección de sus facciones, la piel, la mirada… Todo en ella rezuma sensualidad. Ya poseía todos los títulos: Miss Costa del Sol, Miss España y Miss Universo. Fue una sesión fácil y rápida. Sin necesidad de muchas palabras. Polakov no acostumbra jalear a sus modelos. Sencillamente los coge y los hace posar. No necesita que funcione la química entre iguales, se mueve guiada por el oficio y la intuición. Estos días repasa los miles de negativos que guarda en su casa para enmarcarlos en un libro. La farándula se mezcla con lagauche divine,la noche, la moda, Ibiza o la alta política. No debe resultar sencillo resumir tres décadas de intenso trabajo, pero aún mantiene el requiebro de aquella madrugada. La última vez que se cruzó con ella ya era otra persona.

Amparo Muñoz / bella y desdichada

Amparo Muñoz

AMPARO MUÑOZ
BELLA Y DESDICHADA

En 1954 nacía en Vélez – Málaga una de las actrices con más carácter del cine español.  Fueron muchos los que se sumergieron en su vida y la respuesta de Amparo Muñoz siempre fue romper el orden establecido.        
          
 La actriz salió de su Málaga natal para lograr, escalón a escalón, convertirse en la mujer más bella del universo. Al ser nombrada Miss Universo en 1974, su vida cambió repentinamente. Empezó a interesarse por el mundo audiovisual y desechó el título de Miss Universo poco tiempo después al sentirse manipulada por la organización del concurso, que la obligaba a constantes viajes y presentaciones. Su afán de libertad la llevó a que muchos directores de la talla de Pilar Miró, José Luis Dibildos, Carlos Saura, Jaime Chávarri o Fernando de León Araona se interesaran por ella.

sábado, 29 de marzo de 2014

Hilda Hills / Amavisse XII / Fragmento


Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
Amavisse
XII
(fragmento)
Si tuviera madera e ilusiones
haría un barco y pensaría el arco iris.


Hilda Hilst
Amavisse
São Paulo, Massao Ohno Editor, 1989


Hilda Hilst / Amavise VIII / Descansa

Ilustración de Ofra Amit

Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
AMAVISSE
VIII


Descansa.
El hombre ya se hizo
el oscuro ciego rabioso animal
que pretendías.




Hilda Hilst
Amavisse
São Paulo, Massao Ohno Editor, 1989






Hilda Hilst / Amavisse VI / Que las barcazas del Tiempo me devuelvan



Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
AMAVISSE
VI




Que las barcazas del Tiempo me devuelvan
la primitiva urna de palabras.
Que me devuelvan a ti y a tu rostro
como lo conocí desde siempre: punzante
pero centellante de vida, renovado
como si el sol y el rostro caminasen
porque la luz de uno venía al otro.

Que me devuelvan la noche, el espacio
para sentirme tan vasta y poseída
como si aguas y maderas de todas las barcazas
se hiciesen materia rediviva, adolescencia y mito.

Que te devuelva la fuente de mi primer grito.


Hilda Hilst
Amavisse
São Paulo, Massao Ohno Editor, 1989



Hilda Hilst / Amavisse II / Como si te perdiese, así te quiero



Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
Amavisse
II



Como si te perdiese, así te quiero.
Como si no te viese (habas doradas
Bajo un amarillo) así te comprendo brusco
Inamovible, y te respiro entero

Un arco iris de aire en aguas profundas.
Como si todo y más me permitieses,
Me fotografío a mí en unos portones de hierro
Ocres, altos, y yo misma diluida y mínima
En lo disoluto de toda despedida.

Como si te perdiese en los trenes, en las estaciones
O contorneando un círculo de aguas
Ave movediza, así te sumo a mí:
De redes y de ansias inundada.



Hilda Hilst
Amavisse
São Paulo, Massao Ohno Editor, 1989



Hilda Hilst / I / Nave

Pie y escalera
São Paulo / Cemitério da consolação, 2013
Foto de Triunfo Arciniegas
Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
I



Nave
ave
molino
y todo seré


Para que sea leve
mi paso
en tu
camino



Hilda Hils
Trovas de muito amor para um amado senhor,1960
Poesia: 1959-1979
São Paulo, Quíron, 1980.



Hilda Hilst / Diez llamados al amigo I / Si te parezco nocturna e imperfecta


Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
Diez llamados al amigo
Traducción de Julieta Benedetto

I



Si te parezco nocturna e imperfecta
mírame de nuevo.
Porque esta noche
me miré a mí misma, como si vos me mirases.
Y era como si el agua
desease


escapar de su casa que es el río

y deslizando apenas, sin tocar la margen

Te miré. Y hace un tiempo
entiendo que soy tierra. Hace tanto tiempo
espero
que tu cuerpo de agua más fraterno
se extienda sobre el mío. Pastor y marinero

mírame de nuevo. Con menos altivez.

Y más atento.


Hilda Hilst
Júbilo Memória Noviciado da Paião,  1974
Poesia: 1959-1979 
São Paulo, Quíron, 1980.



Hilda Hilst / XXII / No me busques ahí



Hilda Hilst
BIOGRAFÍA
XXII


No me busques ahí
donde los vivos visitan
a los llamados muertos.
Búscame
dentro de las grandes aguas
en las plazas
en el corazón del fuego,
entre caballos, perros,
en los arrozales, en el arroyo
o junto a los pájaros
o en el reflejo
de alguien
que sube un duro camino

Piedra, semilla, sal
Pasos de la vida. Búscame ahí.
Viva.

Da morte. Odes mínimas.1980





viernes, 28 de marzo de 2014

Chejov / Aniuta


Antón Chéjov
BIOGRAFÍA
ANIUTA

ANTON CHEKHOV / ANYUTA

Por la peor habitación del detestable Hotel Lisboa paseábase infatigablemente el estudiante de tercer año de Medicina Stepan Klochkov. Al par que paseaba, estudiaba en voz alta. Como llevaba largas horas entregado al doble ejercicio, tenía la garganta seca y la frente cubierta de sudor.
Junto a la ventana, cuyos cristales empañaba la nieve congelada, estaba sentada en una silla, cosiendo una camisa de hombre, Aniuta, morenilla de unos veinticinco años, muy delgada, muy pálida, de dulces ojos grises.
En el reloj del corredor sonaron, catarrosas, las dos de la tarde; pero la habitación no estaba aún arreglada. La cama hallábase deshecha, y se veían, esparcidos por el aposento, libros y ropas. En un rincón había un lavabo nada limpio, lleno de agua enjabonada.
- El pulmón se divide en tres partes -recitaba Klochkov-. La parte superior llega hasta cuarta o quinta costilla...

Chejov / Poquita cosa

Pablo Picasso
Muchacha de Mallorca, 1905
Aguada sobre cartulina, 67 x 51 cm, Moscú, Museo Pushkin
Anton Chejov
BIOGRAFÍA
POQUITA COSA


Hace unos días invité a Yulia Vasilievna, la institutriz de mis hijos, a que pasara a mi despacho. Teníamos que ajustar cuentas.
      —Siéntese, Yulia Vasilievna —le dije—. Arreglemos nuestras cuentas. A usted seguramente le hará falta dinero, pero es usted tan ceremoniosa que no lo pedirá por sí misma... Veamos... Nos habíamos puesto de acuerdo en treinta rublos por mes...
      —En cuarenta...

jueves, 27 de marzo de 2014

Chéjov / Qué público



Antón Chéjov
BIOGRAFÍA
QUÉ PÚBLICO

OH THE PUBLIC

-¡Basta! ¡Ya no vuelvo a beber!... Por nada del mundo. Tiempo es de ponerme al trabajo... ¿Te gusta recibir tu sueldo? Pues trabaja honradamente, con celo, sin tregua ni reposo. Acaba de una vez con las granujerías... Te has acostumbrado a cobrar tu paga en balde, y esto es malo...; esto no es honrado...
Luego de haberse hecho tales razonamientos, el jefe del tren, Podtiaguin, siente un deseo invencible de trabajar. Son casi las dos de la madrugada, mas, a pesar de lo temprano de la hora, despierta a los conductores y va con ellos por los vagones para revisar los billetes.
-¡Los billetes! -exclama alegremente, haciendo sonar el taladro.

Chejov / La obra de arte


LA OBRA DE ARTE
Antón Chéjov
Sacha Smirnov, hijo único, entró con mustio semblante en la consulta del doctor Kochelkov. Debajo del brazo llevaba un paquete envuelto en el número 223 de Las noticias de la Bolsa.
-¡Hola, jovencito! ¿Qué tal nos encontramos? ¿Qué se cuenta de bueno? -le preguntó, afectuosamente, el médico.
Sacha empezó a parpadear y, llevándose la mano al corazón, dijo con voz temblorosa y agitada:
-Mi madre, Iván Nikolaevich, me rogó que lo saludara en su nombre y le diera las gracias... Yo soy su único hijo, y usted me salvó la vida..., me curó de una enfermedad peligrosa..., y ninguno de los dos sabemos cómo agradecérselo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Chejov / Una broma


Anton Chejov
BIOGRAFÍA

UNA BROMA



Un claro mediodía de invierno... El frío es intenso, el hielo cruje, y a Nádeñka, que me tiene agarrado del brazo, la plateada escarcha le cubre los bucles en las sienes y el vello encima del labio superior. Estamos sobre una alta colina. Desde nuestros pies hasta el llano se extiende una pendiente, en la cual el sol se mira como en un espejo. A nuestro lado está un pequeño trineo, revestido con un llamativo paño rojo.
-Deslicémonos hasta abajo, Nadezhda Petrovna -le suplico-. ¡Siquiera una sola vez! Le aseguro que llegaremos sanos y salvos.
Pero Nádeñka tiene miedo. El espacio desde sus pequeñas galochas hasta el pie de la helada colina le parece un inmenso abismo, profundo y aterrador. Ya sólo al proponerle yo que se siente en el trineo o por mirar hacia abajo se le corta el aliento y está a punto de desmayarse; ¡qué no sucederá entonces cuando ella se arriesgue a lanzarse al abismo! Se morirá, perderá la razón.

martes, 25 de marzo de 2014

Chéjov / Las bellas


LAS BELLAS
Antón Chéjov
BIOGRAFÍA


I
Recuerdo cómo, siendo colegial del quinto o sexto año, viajaba yo desde el pueblo de Bolshoi Krepkoi, de la región del Don, a Kostov, acompañando a mi abuelo. Era un día de agosto, caluroso y penosamente aburrido. A causa del calor y del viento, seco y cálido, que nos llenaba la cara de nubes de polvo, los ojos se nos pegaban y la boca se volvía reseca, uno no tenía ganas de mirar ni hablar ni pensar, y cuando el semidormido cochero, el ucranio Karpo, amenazando al caballo me rozaba la gorra con su látigo, yo no emitía ningún sonido en señal de protesta y sólo, despertándome de la modorra, escudriñaba la lejanía: ¿no se veía alguna aldea a través de la polvadera? Para dar de comer a los caballos nos detuvimos en Bjchi-Salaj, un gran poblado armenio, en casa de un rico aldeano, conocido de mi abuelo. En mi vida había visto nada más caricaturesco que aquel armenio. Imagínese una cabecita rapada, de cejas espesas y sobresalientes, nariz de ave, largos y canosos bigotes y ancha boca desde la cual apunta una larga pipa de cerezo; esa cabecita está pegada torpemente a un torso flaco y encorvado, vestido con un traje fantástico: una corta chaqueta roja y amplios bombachos de color celeste claro; esta figura caminaba separando mucho los pies y arrastrando los zapatos, hablaba sin sacar la pipa de la boca y se comportaba con dignidad puramente armenia: no sonreía, abría desmesuradamente los ojos y trataba de prestar la menor atención posible a sus huéspedes.

lunes, 24 de marzo de 2014

Chejov / Vecinos


Antón Chéjov
BIOGRAFÍA
VECINOS



Piotr Mijáilich Ivashin estaba de muy mal humor: su hermana, una muchacha soltera, se había fugado con Vlásich, que era un hombre casado. Tratando de ahuyentar la profunda depresión que se había apoderado de él y que no lo dejaba ni en casa ni en el campo, llamó en su ayuda al sentimiento de justicia, sus honoradas convicciones (¡porque siempre había sido partidario de la libertad en el campo!), pero esto no le sirvió de nada, y cada vez, contra su voluntad, llegaba a la misma conclusión: que la estúpida niñera, es decir, que su hermana había obrado mal y que Vlásich la había raptado. Y esto era horroroso.

domingo, 23 de marzo de 2014

Romain Gary / Los pájaros van a morir al Perú


Romain Gary
BIOGRAFÍA
LOS PÁJAROS VAN A MORIR AL PERÚ
 Traducción de Luis Echevarri

Salió a la terraza y volvió a tomar posesión de su soledad: las dunas, el océano, millares de aves muertas en la arena, una canoa, el orín de una red, con a veces algunas señales nuevas: la osamenta de una ballena varada, huellas de pasos, un rosario de barcas de pesca a lo lejos, allí donde las islas de guano competían en blancura con el cielo. El café se alzaba sobre pilotes en medio de las dunas; el camino pasaba a cien metros de allí; no se lo oía. Un puente en escalera descendía hacia la playa; lo levantaba todas las noches desde que dos bandidos huidos de la prisión de Lima le habían molido a botellazos mientras dormía, pero por la mañana los había encontrado completamente borrachos en el bar. Se acodó en la balaustrada y fumó su primer cigarrillo contemplando las aves caídas en la arena; algunas de ellas palpitaban todavía. Nadie había podido explicarle nunca por qué abandonaban las islas de alta mar para ir a expirar en aquella playa, a diez kilómetros al norte de Lima; nunca iban más al norte ni más al sur, sino a aquella estrecha faja de arena de tres kilómetros de longitud exactamente. Quizá éste era para ellos un lugar sagrado, como Benarés para los indios, adonde van los fieles para entregar el alma; iban a arrojar allí su osamenta antes de echarse a volar verdaderamente. O quizá volaban simplemente en línea recta desde las islas de guano, que eran peñascos desnudos y fríos, en tanto que la arena era suave y cálida, cuando su sangre comenzaba a helarse y sólo les quedaban las fuerzas suficientes para intentar la travesía. Hay que resignarse, pues siempre hay para todo una explicación científica. Se puede, evidentemente, refugiarse en la poesía, hacer amistad con el océano, escuchar su voz, seguir creyendo en los misterios de la naturaleza. El es un poco poeta, un poco soñador... Se refugia en el Perú, al pie de los Andes, en una playa donde todo acaba, después de haber combatido en España, en la resistencia de Francia, en Cuba, porque a los cuarenta y siete años ha aprendido a pesar de todo su lección, y ya nada espera de las buenas causas ni de las mujeres; se consuela con un bello paisaje. Los paisajes rara vez os traicionan. Un poco poeta, un poco re... Por lo demás la poesía será explicada un día científicamente, estudiada como un simple fenómeno secretorio. La ciencia avanza triunfalmente sobre el hombre por todos lados. Uno se hace propietario de un café en las dunas de la costa peruana con el océano solamente como compañía, pero también para ello existe una explicación, ¿no es el océano la imagen de una vida eterna, la promesa de una supervivencia, de un último consuelo? Un poco poeta... Hay que esperar que el alma no exista; es para ella la única manera de no dejarse prender. Los sabios calcularán pronto su masa exacta, su consistencia, su velocidad ascensional... Cuando se piensa en todos los millares de millones de almas que se han echado a volar desde el comienzo de la historia hay motivo para llorar: una prodigiosa fuente de energía malgastada; construyendo barreras para captarlas en el trance de su ascensión se habría tenido con que iluminar la tierra entera. El hombre será pronto enteramente utilizable. Ya se le han tomado sus sueños más bellos para hacer con ellos guerras y prisiones. En la arena estaban todavía en pie las aves recién llegadas. Contemplaban las islas. Las islas, en su mayor parte, estaban cubiertas de guano; es una industria muy provechosa, y el rendimiento de un cormorán en guano en el curso de su existencia puede hacer vivir a una familia entera durante el mismo lapso. Después de haber cumplido así su misión en la tierra las aves venían aquí para morir. En resumidas cuentas él podía decir que también había cumplido su misión: la última vez en la Sierra Madre, con Castro. El rendimiento en idealismo de un alma grande puede hacer vivir a un régimen policial durante el mismo período de tiempo. Un poco poeta, eso era todo. Pronto se irá a la luna y ya no habrá luna. Arrojó su cigarrillo a la arena. «Un gran amor puede arreglar naturalmente todo eso», pensaba burlonamente, con un deseo bastante fuerte de reventar. A veces la soledad se apoderaba de él así por la mañana, la mala soledad, la que os aplasta en vez de ayudaros a respirar. Se inclinó hacia la polea, asió la cuerda, bajó el puente y entró para afeitarse, contemplando, como cada mañana, su rostro con sorpresa en el espejo: « ¡Yo no he querido esto!», se dijo cómicamente. Con todos sus cabellos grises y las arrugas se veía muy bien lo que aquello iba a dar dentro de uno o dos años: «Ya no te quedará más que refugiarte en el género distinguido». El rostro era largo, delgado, con ojos fatigados y una sonrisa irónica que hacía lo que podía. Ya no escribía a nadie, ya no recibía cartas, no conocía a nadie; había roto con los demás, como se hace siempre cuando se trata en vano de romper con uno mismo.

Así comienza / La vida ante así / Romain Gary


Romain Gary
BIOGRAFÍA
LA VIDA ANTE SÍ
Traducción de Ana María de la Fuente


Lo primero que puedo decirles es que vivíamos en un sexto sin ascensor y que para la señora Rosa, con los kilos que llevaba encima y solo dos piernas, aquello era toda una fuente de vida cotidiana, con todas las penas y los sinsabores. Así nos lo recordaba ella cuando no se quejaba de otra cosa, porque, además, era judía. Su salud tampoco era buena, y también puedo decirles que esa mujer merecía un ascensor.
La primera vez que vi a la señora Rosa tendría yo tres años. Antes de esa edad, uno no tiene memoria y vive en la ignorancia. Yo dejé de ignorar con tres o cuatro años y a veces lo echo de menos.
En Belleville había otros muchos judíos, árabes y negros, pero la señora Rosa tenía que subir los seis pisos ella sola. Decía que el día menos pensado se moriría en la escalera, y todos los chiquillos se echaban a llorar, que es lo que se hace cuando se muere alguien. Unas veces éramos seis o siete los que estábamos allí y otras veces puede que más.
Al principio, yo no sabía que la señora Rosa solamente me cuidaba para cobrar un dinero que recibía a fin de mes. Cuando me enteré, tenía ya seis o siete años y, para mí, saber que era de pago fue un golpe. Creía que la señora Rosa me quería sin más y que éramos algo el uno para el otro. Estuve llorando toda una noche. Fue mi primer desengaño.
Al verme tan triste, la señora Rosa me explicó que la familia no significa nada y que incluso hay gente que se marcha de vacaciones dejando a sus perros atados a un árbol y que cada año tres mil perros mueren así, privados del cariño de los suyos. Me sentó sobre su regazo y me juró que yo era lo más valioso que tenía en el mundo. Pero entonces me acordé del dinero que llegaba todos los meses y me fui llorando.
Bajé al café del señor Driss y me senté delante del señor Hamil, que era vendedor ambulante de alfombras en Francia y había visto de todo. El señor Hamil tiene unos ojos tan bonitos que da gusto verlos. Cuando lo conocí era ya muy viejo, y desde entonces no ha hecho más que envejecer.
- ¿Por qué sonríe siempre, señor Hamil?
- Para dar gracias a Dios todos los días por mi buena memoria, mi pequeño Momo.
Yo me llamo Mohamed, pero todos me llaman Momo porque es más corto.
- Hace sesenta años, cuando era joven, conocí a una muchacha que me quería y a la que yo también quería. Aquello duró ocho meses, hasta que ella se mudó de casa, y ahora, al cabo de sesenta años, todavía me acuerdo. Yo le decía: No te olvidaré nunca. Pasaban los años y no la olvidaba. A veces tenía miedo, porque aún me quedaba mucha vida por delante y ¿cómo podía yo, un pobre hombre, mantener mi palabra cuando es Dios quien tiene la goma de borrar? Pero ahora estoy tranquilo. No voy a olvidar a Djamila. Ya me queda poco tiempo, me moriré antes.
Pensé en la señora Rosa, dudé un momento y le pregunté:
- Señor Hamil, ¿se puede vivir sin amor?
No contestó y bebió un poco de té de menta que es bueno para la salud. Desde hacía una temporada, el señor Hamil llevaba siempre una chilaba gris para que, si le llegaba la hora, le pillara con la americana puesta. Me miró y guardó silencio. Seguramente pensaba que yo todavía era un menor y que había cosas que no debía saber. Entonces yo tendría siete años o tal vez ocho, no puedo decírselo con exactitud porque yo no tengo fecha, como verán cuando nos conozcamos mejor, si consideran que vale la pena.
- Señor Hamil, ¿por qué no contesta?
- Eres muy joven y cuando se es tan joven es mejor no saber ciertas cosas.
- Señor Hamil, ¿se puede vivir sin amor?
- Sí - dijo, y bajó la cabeza como si le diera vergüenza.
Yo me eché a llorar.
Durante mucho tiempo no supe que era árabe porque nadie me había insultado. No me enteré hasta que fui a la escuela. Pero nunca me peleaba con nadie; cuando se pega a alguien siempre duele.


Romain Gary