sábado, 30 de noviembre de 2013

Caperucita Roja, de Triunfo Arciniegas, según Valentina Barrios



Triunfo Arciniegas
CAPERUCITA ROJA
según Valentina Barrios


video






En nuestro número de diciembre (2013) reunimos, bajo el título común de "No es país de las maravillas", tres clásicos cuentos infantiles reinventados. Quisimos someter a un cuarto cuento, la versión "perversa" de Caperucita Roja del autor colombiano Triunfo Arciniegas, a una reinvención subsecuente: de lo escrito a lo oral. 


Valentina Barrios, joven y reconocida narradora oral, fue la encargada de darle vida a la Caperucita de Arciniegas en este video. La narración oral, como podrá verse, no es la simple lectura en voz alta, ni tampoco la interpretación teatral de un cuento. En la narración oral, un cuento es reinventado. El narrador se sitúa fuera del cuento (de ahí que, en el video, el cuento sea narrado desde la tercera persona), y lo alarga o acorta según el interés del difícil público infantil. No es raro, así, que un cuento cambie en cada interpretación. Reproducimos aquí el cuento original, para que nuestros lectores puedan realizar una comparación que les resultará, creemos, interesante. 








INVITACIÒN
Sàbado 30 de noviembre de 2013
20:00 - 20:50 horas
Sala Josè Luis Martinez
Feria Internacional del Libro
Guadalajara, Jalisco, Mèxico

Lea, además

FOTOS DE TRIUNFO ARCINIEGAS



viernes, 29 de noviembre de 2013

La corrupción apaga a Venezuela

Un apagón paraliza 

a más de la mitad de Venezuela

Un fallo deja sin energía eléctrica a 14 de los 24 Estados venezolanos, incluyendo el área metropolitana de Caracas

 Caracas 3 SEP 2013 - 22:54 CET

Un apagón de gran magnitud afecta desde aproximadamente la una de la tarde local a 14 de los 24 estados de Venezuela, incluyendo el área metropolitana de Caracas, la capital. Según reportó el ministro de la cartera de Electricidad, Jesse Chacón, la falla se presentó en la línea 765, que suministra el 65% de la energía eléctrica que usa el país.

Las autoridades gubernamentales se apresuraron a atribuir el incidente a un sabotaje. Si bien Chacón fue cauto y se limitó a informar que ya se disponía a abrir una investigación para “determinar el origen de la falla con los cuerpos de seguridad del Estado”, el propio presidente, Nicolás Maduro, no ahorró adverbios en su cuenta de Twitter para alimentar la sospecha: "Estoy al frente de la situación que extraña y abruptamente se ha presentado en el servicio eléctrico", escribió, sin esperar a los resultados de las investigaciones. "A esta hora todo parece indicar que la extrema derecha ha retomado su plan de Golpe Eléctrico".
El caos se apoderó de Caracas, donde el servicio de trenes subterráneos se interrumpió por una hora y los semáforos y otros sistemas urbanos dejaron de funcionar. Aunque el suministro eléctrico comenzó a restablecerse hacia las primeras horas de la tarde, todavía continuaban fuera del aire muchas emisoras de radio del área metropolitana. Los atascos reinaban en el tránsito de vehículos.


Personas esperan por el transporte público esta tarde en una calle de Caracas. / JUAN BARRETO (AFP)
El apagón afectó a vastas zonas del territorio venezolano, sobre todo del centro y occidente, aunque también afectó a barrios de ciudades del oriente del país, como Puerto La Cruz. El ministro Chacón advirtió que el arranque de turbinas y la recuperación de todo el sistema tomarían tiempo. También informó que se hacían gestiones con autoridades colombianas para obtener energía a través de la interconexión con el país vecino, de modo de disminuir las dificultades, sobre todo, en los estados andinos de Venezuela.
Los cortes y apagones, programados o no, se han vuelto rutinarios en Venezuela, una potencia energética de escala mundial que otrora se enorgullecía de su sistema de producción y distribución de electricidad. Esos incidentes se hicieron más frecuentes desde el año 2010, cuando se hizo claro que habría un déficit masivo de corriente eléctrica. Entonces el gobierno de Hugo Chávez, presidente para la época, achacó la crisis a una severa sequía que afectaba la disponibilidad de agua para alimentar el sistema venezolano, muy dependiente de la producción hidroeléctrica.
Chávez firmó un decreto de emergencia que permitió hacer compras indiscriminadas, y sin controles de ningún tipo, de equipos para la generación eléctrica. En Venezuela y, sobre todo, el exterior. La excepción decretada por el gobierno contribuyó a engordar sobreprecios y los casos de corrupción vinculados a adquisiciones de equipos eléctricos, algunos de los cuales fueron ventilados por la prensa pero sistemáticamente desatendidos por las autoridades del Estado.
A tres años de esa emergencia, las deficiencias del suministro eléctrico continúan, lo que ha quedado en evidencia por el incidente de hoy. Nada más ayer, lunes, el ministro Chacón se ufanaba de haber conseguido, según cifras oficiales, una reducción del 75% en los apagones en solo 100 días de gestión, cifras puestas en cuestión por los sectores opositores y la experiencia cotidiana de los venezolanos. También ayer, habitantes de Ocumare de la Costa, población turística del estado de Aragua (costa central de Venezuela) protagonizaron violentos disturbios al cumplir seis días sin energía eléctrica, servicio que les fue restablecido en la madrugada de hoy.

Maduro atribuye el apagón eléctrico a un “ensayo general” de golpe de Estado


Algunas zonas de Caracas y Maracaibo seguían sin suministro casi 18 horas después de la falla, que paralizó a más de la mitad de Venezuela



Negocio cerrado en Caracas este martes. / JUAN BARRETO (AFP)
La mañana del miércoles algunos sectores de Caracas y Maracaibo, las dos mayores ciudades de Venezuela, permanecían sin suministro eléctrico casi 18 horas después del apagón masivo que afectó a más de la mitad del país. Una falla en la línea de 765 KV que une a la principal central hidroeléctrica, Guri, con la región central, aplicó un torniquete en la yugular del sistema eléctrico nacional. El 70% de Venezuela quedó paralizado.
Si bien el historial de apagones, programados o no, es largo y cotidiano en Venezuela -en particular desde que en 2010 el Gobierno admitió un déficit en la infraestructura eléctrica- las autoridades se apresuraron a atribuir el evento masivo del martes a un sabotaje. El propio presidente, Nicolás Maduro, dijo en una transmisión televisada horas más tarde que se trataba de “una ofensiva en frío” contra la autodenominada revolución bolivariana, y que el apagón apenas habría sido un ensayo general del “golpe eléctrico”. Éste, a su vez, formaría parte de un plan subversivo impulsado por sectores de oposición que identificó con el nombre de “Tic-Tac”, como el sonido de un mecanismo de relojería. “No tengo ninguna duda de ello”, recalcó.
El suministro eléctrico se ha convertido en un tema álgido de la agenda pública venezolana. Uno de los primeros actos de Maduro, una vez instalado en el poder, fue el de decretar en abril el sector eléctrico como un asunto de “seguridad nacional”, lo que le permitió militarizar las instalaciones de generación, transmisión y distribución de energía. Ya en 2010, el extinto presidente Hugo Chávez había declarado un estado de emergencia en el sector, al que se destinaron ingentes inversiones. Las compras indiscriminadas que se realizaron para solventar la crisis habrían alimentado la corrupción. Según investigaciones de prensa, muchas de adquisiciones favorecieron de manera reiterada a determinados grupos privados, como la empresa Derwick Associates, que también actúa en España.
De acuerdo a técnicos independientes y otros vinculados a la oposición, esas inversiones no se destinaron a apuntalar las tareas de mantenimiento, como tampoco a superar el déficit crónico en el sistema de transmisión.
Aunque las fuerzas armadas custodian día y noche las instalaciones eléctricas, el Gobierno apeló a la tesis del sabotaje como causa del apagón. Sus funcionarios coincidieron en calificar el hecho de “extraño” y “abrupto”. El ministro del Interior, el general retirado Miguel Rodríoguez Torres, ordenó una investigación, mientras su homólogo de la cartera de Energía Eléctrica, Jesse Chacón –también exoficial del ejército-, convocó a los organismos de seguridad para detectar “el origen de la falla”.
El presidente Maduro aseguró que el mismo día del apagón, los cuerpos de inteligencia del Gobierno neutralizaron otras acciones “de grupos locos de la derecha apátrida” que buscarían “callar la voz de Venezuela”. En los últimos días, Maduro viene denunciando el presunto desarrollo de un plan para asesinarlo, en el que ha implicado a personalidades internacionales como el expresidente colombiano Álvaro Uribe y al anticastrista cubano Luis Posada Carriles.

5 Sep 2013 - 9:03 pm

Apagón en Venezuela

Maduro también culpó a Estados Unidos del apagón

Aseguró el objetivo era provocar la caída de su gobierno.

Por: EFE


Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Foto: EFENicolás Maduro, presidente de Venezuela. Foto: EFE
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo este jueves que el apagón que el martes dejó sin luz a 19 de los 23 estados del país fue hecho intencionalmente por la oposición y "el imperio", como llama a Estados Unidos, con el fin de causar una revuelta social que culminaría con la caída de su Gobierno.
"Ellos (oposición y EE.UU.) creían que apagaban al país, saboteaban y caía el Gobierno, estaban convencidos de eso", dijo Maduro a periodistas tras encabezar un acto de homenaje al gobernante fallecido Hugo Chávez en el oeste de Caracas.
"El imperio está loco, están locos, están desesperados, muy desesperados (...) ellos con el apagón creían que venía un 27 de febrero", dijo al hacer referencia a la revuelta social que ocurrió en 1989 en Caracas en la que se produjo una gran protesta contra las medidas económicas del entonces presidente Carlos Andrés Pérez.
"No nos van a sacar de aquí, así apaguen mil veces la luz", reiteró el mandatario, que aseguró que los efectos de este "golpe eléctrico" fueron controlados.
"Frente a una fuerza invisible de la ultraderecha que se planifica para sabotear en este caso la electricidad nosotros le vamos a enfrentar una fuerza también y la estamos activando", dijo y señaló que aunque se están haciendo inversiones para mejorar el servicio de electricidad "el problema" está "en el sabotaje".
Indicó que aún no hay detenidos por el supuesto sabotaje pero apuntó que "hay gente investigada".
El ministro venezolano de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, dijo ayer que dos fallas en el sistema de tendido eléctrico causaron el apagón que se extendió por más de cuatro horas en algunos estados y agregó que en las investigaciones del hecho se manejan dos hipótesis: el sabotaje y la negligencia.
Chacón explicó que las fallas ocurridas el martes fueron causadas por el desprendimiento de una malla de protección de esa parte del tendido eléctrico que debe ser cubierto por encontrarse cerca de un vertedero de desechos sólidos, y la posterior falta de respuesta del sistema que debe proteger y salir al paso a este problema.
El ministro indicó que las investigaciones se centran en dos hipótesis: "O fue un sabotaje inducido directamente sobre la malla o hubo negligencia en el manejo de sujetación de la malla y lo mismo en el esquema de protecciones". 
Venezuela es uno de los países con mayores recursos hidrográficos del mundo. La confluencia del Orinoco y el Caroní hacen que Venezuela tenga una de las cuencas orográficas más potentes del mundo, y la Represa de Guri es la tercera central hidroeléctrica del mundo. Aparte de eso, cuenta con los mayores recursos de petróleo en el hemisferio occidental. No obstante lo anterior, un apagón dejó el martes a ese país sin luz.



 CORRUPCIÓN APAGA A VENEZUELA


La abundancia de la naturaleza es superada por la infinita corrupción en los gobiernos que han administrado el país



Venezuela es uno de los países con mayores recursos hidrográficos del mundo. La confluencia del Orinoco y el Caroní hacen que Venezuela tenga una de las cuencas orográficas más potentes del mundo, y la Represa de Guri es la tercera central hidroeléctrica del mundo. Aparte de eso, cuenta con los mayores recursos de petróleo en el hemisferio occidental. No obstante lo anterior, un apagón dejó el martes a ese país sin luz. ¿Cómo puede explicarse tal evento?
Recursos naturales desde luego no faltan en Venezuela, pero la abundancia de la naturaleza es superada, y con creces, por la infinita corrupción en los gobiernos que han administrado el país. El ingeniero Jose Aguilar, experto en temas eléctricos, me decía hace poco que todos los argumentos esgrimidos hasta ahora por las administraciones de Chávez y de Maduro, explicando los apagones y carencias del sistema eléctrico en Venezuela, son falsos. Ni El Niño, ni la sequía, ni los rabipelados, y mucho menos los actos de sabotaje atribuidos a la oposición -que nunca son probados- son responsables de la crisis eléctrica que afecta a Venezuela.
La causa de todo esto, según Aguilar, es la corrupción: en el nombramiento de ministros, directivos y gerentes que carecen de experiencia y credenciales en el área eléctrica; en las contrataciones -la mayoría de las veces sin licitación- de empresas tanto locales como internacionales que no tienen la capacidad técnica de ejecutar proyectos tendientes a solventar la crisis; y en la corrupción, que hermana a los designados y los contratados en detrimento del país.
Aguilar ha identificado 40 proyectos, la ejecución de los cuales ha debido agregar 17.513 megavatios adicionales al sistema eléctrico nacional de Venezuela. De haberse tomado como referencia justiprecios internacionales, el Estado venezolano ha debido contratar dichas obras a un costo de 14.657 millones de dólares, lo cual representa un costo promedio por kilovatio de 837 dólares. Sin embargo, el costo fue de 23.031 millones de dólares, lo cual representa un sobreprecio de 8.644 millones de dolares, o 1.315 dólares por kilovatio. Pero lo más grave, es que de los 17.513 megavatios de capacidad adicional que el estado ordenó instalar desde 2003 a las diferentes contratistas, sólo 4.360,5 megavatios están disponibles.
El porcentaje de sobreprecio varía y ha sido -hay que decirlo- una constante en la asignación de contratos de obras publicas en Venezuela de toda la vida. Segun estimaciones de Aguilar, la Planta Guanta se construyó con un sobreprecio del 48% -el más bajo de los 40 proyectos observados- mientras que el proyecto de CORPOELEC de Generación Continuada es el que refleja el sobreprecio más alto: 515%.
Derwick Associates, una empresa venezolana que recibió 12 contratos en 14 meses según investigaciones del periodista César Batiz, y cuyos directivos están siendo demandados en Estados Unidos por asociación ilícita y pago de sobornos a altos cargos del régimen chavista, ha incrementado hasta en un 425% (2.340 dólares / kilovatio) los costes en alguno de los proyectos asignados (San Timoteo).
Otro caso interesante es la empresa Argentina IMPSA, del empresario cercano al matrimonio Kirchner, Enrique Pescarmona. Ésta recibió un contrato para construir una planta de 2.050 megavatios en Tocoma, cuyo justiprecio ha debido ser 3.178 millones de dolares, pero que ha costado, según el experto Aguilar, 10.371 millones de dolares, es decir 5.059 dólares por kilovatio. Aún cuando el contrato fue anunciado en 2007 hasta la fecha no hay un solo megavatio disponible en Tocoma. Aguilar agregó que IMPSA, Derwick Associates y muchas de las empresas contratdas simplemente carecen de la capacidad técnica para llevar a cabo las obras que le fueron asignadas, con lo cual han debido recurrir en muchos casos a la subcontratación lo que agregado a la corrupción y coimas incrementa los costos de los proyectos.
Lo que es inobjetable, es que a pesar del gasto multimillonario el Gobierno venezolano, y quienes medran de él, están lejos de resolver la crisis eléctrica que afecta a Venezuela. Y para muestra, el apagón de ayer, que dejo a Venezuela a oscuras.



El Gobierno venezolano considera un delito informar del desabastecimiento

El Gobierno venezolano considera un delito informar del desabastecimiento

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones abre un procedimiento sancionador contra la cadena Globovisión por la transmisión de un reportaje sobre las fallas de productos básicos



Nicolás Maduro este lunes en un acto. / AFP
Es, de lejos, el principal problema que ha enfrentado Nicolás Maduro en sus cinco meses de gestión y no hay manera de que pueda superarlo. Por eso ahora el Gobierno trata de controlar mediante la intimidación la información emitida por los medios locales sobre el crónico desabastecimiento que azota al país. Este lunes la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) abrió una investigación, que culminará con una segura sanción, al canal local Globovisión por emitir un programa que informa de la carestía de productos de primera necesidad y de otros rubros.
De acuerdo con Conatel, hay en ese programa, llamado “Caso de investigación”, elementos “que podrían generar zozobra en la ciudadanía”. “Se habla de una supuesta escasez o acaparamiento tanto de vehículos como de algunos productos alimenticios en todo el país”, explicó el presidente del organismo Pedro Maldonado.
Si finalmente se concreta la sanción la cadena debería pagar como multa el 10% del ingreso bruto declarado durante el año fiscal anterior. Globovisión ya tuvo que pagar un porcentaje algo inferior -7.5%- cuando el regulador impuso una multa por la cobertura del motín de la cárcel de El Rodeo. Hace dos años el medio era controlado por Guillermo Zuloaga, un enemigo del Gobierno de Chávez, quien el pasado 14 de abril vendió el canal a tres empresarios sospechados de conexiones con el gobierno.
Desde entonces el canal ha rebajado de forma evidente su perfil combativo hasta el punto de que hoy es una cadena comedida en sus críticas hacia el Ejecutivo, pero es evidente que un Gobierno acosado por la carestía es muy sensible a que se refuerce esa opinión generalizada. El oficialismo se ha encargado de transmitirle a su público que si los alimentos escasean o la luz falla es consecuencia del boicot de capitales locales y transnacionales.
Esa decisión se produce después de que el sábado Maduro diera plazo hasta octubre para que cesara lo que ha llamado “una guerra eléctrica y económica”. Si no fuera así, el presidente ha asegurado que la llamada revolución bolivariana asumirá una nueva etapa. “Ustedes saben lo que tienen que hacer, a dónde dirigirse, tomar el poder en cada avenida y en cada autopista”, dijo el sábado en un acto con la militancia del Partido Socialista Unido de Venezuela en el estado Vargas, vecino a la capital. También instó a la fiscal general Luisa Ortega Díaz a tomar medidas contra los medios de comunicación que a su juicio emiten propaganda de guerra al estimular las compras nerviosas.
Las palabras de Maduro indican que mantendrá o profundizará el modelo que heredó de su padre político, a pesar de que ya no se pueden ocultar las grietas de un modelo de control de precios que lleva una década. Cualquier modificación de la política económica sería entendida como una traición al legado. Los últimos días el jefe de Estado venezolano ha reiterado que encabeza un Gobierno fuerte y que tiene los medios para seguir avanzando en el diseño de país que formuló el fallecido Chávez. En los próximos días el mandatario explicará ante la Asamblea Nacional el plan de gobierno para los próximos seis años, que amplía las líneas maestras esbozadas en la campaña presidencial del pasado octubre.

La prensa ante el ataque populista latinoamericano

Maduro se otorga plenas facultades para "castigar la guerra psicólogica que ejerce la prensa escrita, la televisión y la radio"



Cuando el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, le ordena en tono militar al Poder Judicial y a la Fiscalía General de la República (dos instituciones que se suponen no deben estar subordinadas al Poder Ejecutivo) que evalúen “medidas especiales” que le otorguen al primer mandatario plenas facultades para “castigar la guerra psicológica que ejerce la prensa escrita, la televisión y la radio” con las informaciones “que difunden sobre el desabastecimiento de alimentos en Venezuela” cualquier observador desprevenido puede llegar a creer que se trata de un disparate que alguien de mala fe puso en boca del presidente venezolano.
Lamentablemente lo que usted leyó es absolutamente cierto y forma parte de la tragedia que hoy vive Venezuela y en especial sus medios de comunicación. Por si quedarán dudas, Nicolás Maduro afirmó sin que le temblara el pulso que “esta cobertura mediática de los medios privados va en contra de la seguridad alimentaria del pueblo y contra la vida económica de la nación”. No hay dudas de que el sistema cubano desembarcó aquí y vino para quedarse.
De manera que en este momento cualquier inquieto pensador latinoamericano debería estar preocupado sobre la forma en que el crecimiento del neoautoritarismo en esta parte del mundo está condicionando, de manera acelerada, el comportamiento no sólo de los grandes medios de comunicación social sino también de las redes sociales. Ya no se trata de los archiconocidos problemas generados por la aparición de las nuevas tecnologías y el desalojo de nuestras vidas cotidianas de los periódicos en papel. Es otra enfermedad más peligrosa y mortal para la democracia y sus modernizados medios independientes.
Hoy, como lo fue en la agitada Europa de los años 30, el peligro que amenaza a los medios de comunicación nace del control político e ideológico que traen consigo los nuevos modelos de gobierno que, travestidos de democracia, vocean en calles y mitines las bondades de un nuevo populismo que arrasará con las deficiencias y maldades de las democracias representativas.
En esta parte del continente americano y en especial en Suramérica y el Caribe, la prensa siempre desempeñó un papel rotundo en la llegada al poder de las democracias y en la difusión de sus valores fundamentales que ellas conllevan como lo son la libertad de pensamiento y expresión, la calidad de nuestra vida, la crítica y la discusión abierta, el equilibrio de los poderes, el sometimiento de lo militar a lo civil y el respeto a lo establecido en la Constitución.
Pero desde hace unos quince años gobierna en Venezuela un régimen que, si bien nació de los votos, nunca tuvo en su mente un desarrollo más vigoroso de la democracia sino más bien persiguió, desde un primer momento, el control progresivo y absoluto del poder.
Desde luego que esto no es posible llevarlo a cabo sin reducir el papel de los medios de comunicación y de limitar día tras día su ámbito de acción. Hoy podemos decir que el neopopulismo que manda en Venezuela ha logrado cercar a la prensa de una forma tan agresiva y eficaz que, sin ser pesimistas a ultranza, ya podemos decir que los periódicos, las radioemisoras y las plantas de televisión independientes tienen sus días contados, a menos que cambien los vientos de la historia.
Decenas de radioemisoras en el interior del país y en la capital han cesado sus trasmisiones ya sea por el boicot publicitario de parte del gobierno, de la no renovación de sus licencias para operar públicamente y de las amenazas y ataques de bandas armadas que asaltan sus locales y golpean y persiguen a sus periodistas.
No se trata de exageraciones políticas o propagandísticas pues en mi carácter de miembro de la comisión de libertad de prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) me ha tocado el doloroso deber de recoger pruebas, indagar estos hechos, redactar informes y acumular expedientes de esta guerra sin cuartel del gobierno venezolano contra la libertad de prensa y de expresión.
Las televisoras no escapan a este vandalaje y el caso del cierre a la fuerza de uno de los principales canales de televisión (RCTV) produjo una conmoción nacional e internacional. Los equipos de transmisión de RCTV y sus antenas repetidoras fueron objeto de expropiación, y se abrieron juicios en los tribunales contra sus directivos.
Igual ha sucedido aunque en menor medida contra el canal de noticias Globovisión, cuyos dueños sufrieron ataques y amenazas diarias hasta que finalmente vendieron sus acciones. No contentos con ello, los nuevos dueños han sido objeto de medidas restrictivas sobre su programación y luego fueron multados por haber trasmitido imágenes que ponían en evidencia el grado de escasez de alimentos que se sufre en Caracas y el resto del país. También las televisoras del interior de Venezuela en su gran mayoría han dejado de operar o han pasado a manos de amigos del régimen, cuidándose muy bien de ejercer el derecho a la crítica.
En el caso de la prensa escrita la situación no es mucho mejor. Los principales insumos (papel, tinta, repuestos, etcétera) deben comprarse mediante un cupo en dólares que concede a su real gana y bondad, Cadivi, un organismo oficial encargado de aprobar las solicitudes de divisas para importar papel de Estados Unidos y Canadá. No es necesario advertir que si bien este mecanismo oficial no ha dejado de funcionar sí resulta complicado y es en extremo burocrático e intimidante. Basta pensar en los efectos devastadores que tiene sobre la importación de papel las sucesivas devaluaciones de la moneda que prácticamente llevan a la quiebra a las pequeñas y medianas empresas periodísticas.
En el caso de nuestro periódico, El Nacional, hemos sobrevivido a un largo boicot publicitario de parte del régimen, que ha dado órdenes precisas para que ningún aviso del gobierno, o de la petrolera PDVSA, sea publicado en nuestras páginas. Incluso, el Consejo Nacional Electoral, un organismo que se supone independiente del poder central, se niega a colocar los avisos con información vital para el ciudadano como los lugares de votación, la forma de votar, los llamados a acudir a las urnas y los resultados oficiales.
También hemos sido blancos de ataques de militantes enardecidos (al estilo de los años previos al nazismo en Alemania) que han puesto en peligro la integridad física de los periodistas y la seguridad de nuestras instalaciones. Contra los directivos de El Nacional se han introducido decenas de querellas ante los tribunales por causas nimias o carentes de fundamentos. Cualquier recurso ante los tribunales de alzada o de las Salas del Tribunal Supremo es un esfuerzo inútil porque siempre termina siendo rechazado sin estudiar los argumentos de fondo.
Finalmente nos encontramos ante una situación de fragilidad y desprotección total de parte del Estado y sólo contamos con el apoyo de la opinión pública, los grupos organizados de la sociedad como gremios y sindicatos no oficialistas, las universidades y sectores mayoritarios de la Iglesia Católica, a pesar de que somos un medio laico, abierto a todas las religiones y tendencias democráticas.
Ha sido para nosotros un apoyo vital el que organismos como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el Grupo de Diarios de América (GDA), la Corte Internacional de Derechos Humanos y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las organizaciones como Reporteros sin Fronteras, se hayan hecho eco de nuestra situación dándonos apoyo y aliento para seguir adelante.
Sin embargo también hemos sentido el silencio de los gobiernos y los partidos democráticos de Europa que, sin más, han aceptado las acusaciones sin fundamento que el régimen nos lanza por doquier, etiquetándonos de golpistas y de ultraderecha. Somos estrictamente, en verdad, un medio independiente y democrático que lucha contra un régimen populista y antidemocrático.





Venezuela / Maduro decreta un día de lealtad con Chávez


Maduro decreta un día de lealtad con Chávez

La fecha coincidirá con la última aparición pública del líder venezolano fallecido el 5 de marzo


Como Perón, Hugo Chávez también tendrá su día de la lealtad. Será el 8 de diciembre. El anuncio lo hizo el presidente Nicolás Maduro y se sumará a las efemérides patrias del chavismo: 28 de julio, cumpleaños del comandante presidente; 8 de agosto, fecha de su ingreso a la Academia Militar; y el 4 de febrero, momento de su puesta de largo con el golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez.
El nombre completo, según reveló el jefe del Estado venezolano en su cuenta de Twitter, será Día de la Lealtad al Legado de Chávez y del Amor a la Patria. La fecha es trascendental para el Gobierno por dos motivos: no solo es el primer aniversario de la ùltima apariciòn pùblica del finado mandatario, en la invistiò a Maduro como su delfìn, sino que este año coincidirá con la celebración de las elecciones de alcaldes y concejales que muchos analistas consideran como un plebiscito sobre la gestión de Maduro.
El presidente añadió que el 8 de diciembre será “un día de lealtad movilizada, de amor en acción del pueblo que jamás le fallará a Chávez”. Para el Gobierno es vital mantener la mayoría de las alcaldías y escaños municipales para avanzar en el proyecto que legó Chávez. El martes, al explicar su decisión, Maduro sugirió que ese 8 de diciembre de 2012 el presidente era consciente de la inminencia de su muerte. “Aún con su dolencia vino con mucha serenidad y fuerza a despedirse de su patria”, dijo.


La canonización de Chávez marcha a pasos agigantados. Cada alocución oficial finaliza con el invariable “Chávez vive, la lucha sigue”. El canal del Estado Venezolana de Televisiòn emite unos cortos llamadosLo dijo Chávez que muestra extractos de sus copiosas intervenciones. Vive Televisión, otra estación oficial, transmite los domingos pasajes de Aló, Presidente, el programa dominical que no tenía hora de inicio ni final. Las palabras por lo general pretender reforzar la moral revolucionaria o son llamadas de autocrítica que sirven como guía para orientar a la militancia en la actual coyuntura.
Maduro ha pasado seis meses turbulentos al mando de Venezuela. Después de obtener una precaria ventaja en las elecciones del pasado 14 de abril y en medio de una severa crisis de abastecimiento, el mandatario ha sobrevivido gracias al fuerte espíritu corporativo del chavismo y a la disposición de sus adversarios de seguir su protesta por el camino que indica la Constitución. Su principal adversario Henrique Capriles no reconoce los resultados y espera la resolución del caso en el fuero internacional. El Supremo venezolano ya cerró la vía legal en el país.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Venezuela / Punto de salida internacional de cocaína


Venezuela asoma como punto de salida internacional de cocaína


El decomiso en París de un alijo de más de una tonelada procedente de Caracas remarca la sospecha sobre el incremento de focos de corrupción en las fuerzas de seguridad venezolanas




Manuel Valls, ministro del Interior francés, con la coca incautada. / K. T. (AFP)
La noticia más reciente dice que en París incautaron 1.382 kilogramos de cocaína en 31 maletas que atravesaron el Atlántico en un vuelo de Air France procedente del aeropuerto internacional Simón Bolívar. Pero antes ocurrieron otros escandalosos decomisos de alijos en Venezuela: 5,5 toneladas de esa misma sustancia embarcadas al lado de la rampa presidencial en un avión que fue capturado en Ciudad del Carmen, México (2006); dos toneladas, también de cocaína, en el aeródromo de isla de Margarita que irían a Sierra Leona (2007); casi 1.200 kilos de esa droga acarreados en una avioneta que despegó de la base aérea La Carlota, en Caracas (2012); otros 1.400 kilos que volaron hasta Tenerife desde el aeropuerto de Valencia, en el estado Carabobo. La lista podría engrosarse con incautaciones más discretas como la encontrada el pasado lunes dentro de una talla religiosa que enviarían en un vuelo de Iberia con destino a Madrid, o los 584 kilos de cocaína retenidos ese mismo día por las autoridades en un punto de control del estado Zulia. El diario venezolano El Nacional afirma que desde el año pasado se han decomisado 19 alijos que han salido de la principal terminal venezolana.
Son anuncios tan frecuentes que ya permiten aventurar una hipótesis: Venezuela ya no es sólo un territorio de paso de la droga fabricada en Colombia y que se distribuye en América del Norte o Europa. Este país ahora ofrece las condiciones ideales para que estas operaciones clandestinas coronen su misión con éxito fuera de los caminos verdes. Los expertos advierten una conjunción de factores para que eso sea posible: la policía local está aislada del resto de la comunidad internacional, porque el gobierno considera que la actuación de cuerpos de otros países en territorio nacional viola la soberanía local; militares corruptos que han facilitado a los grandes carteles mexicanos el uso de los principales puertos y aeropuertos para despachar su ilegal carga, y una generalizada desinstitucionalización del país que ha devenido en el apogeo de la impunidad.

Venezuela / La caza del dólar


La caza del dólar en Venezuela

El billete verde es el bien más preciado en el país, pero sólo los elegidos, o los que puedan pagar su alto costo en el mercado negro, pueden tenerlo



Dos venezolanos en una calle de Caracas. / JUAN BARRETO (AFP)
Mientras el desabastecimiento y el malestar entre los venezolanos por la recurrente falta de alimentos básicos se acrecienta, el Gobierno de Nicolás Maduro intenta aliviar las causas que originaron esta situación, derivadas del sistema de controles a la economía impuesto por su antecesor Hugo Chávez hace una década. Pero el Gobierno se enfrenta a un problema. No tiene dólares oficiales para satisfacer la demanda de productores y comerciantes.
Esta semana el alza del dólar en el mercado negro, con la que se reponen muchos de los bienes no esenciales que se consumen en el país, multiplica por siete el valor referencial de la tasa oficial, de 6,30 bolívares por dólar. Cada día que pasa el salario se deteriora, se acentúa la escasez —que entre enero y agosto exhibe un promedio de 19.9% según las cifras del Banco Central de Venezuela— y aumenta la inflación, la más alta de América Latina, que entre enero y agosto de 2013 trepó al 45% interanual, triplicando el registro del mismo período de 2012.

Venezuela / El cangrejo electoral

Nicolás Maduro con máscara de Chávez

El cangrejo electoral en Venezuela

Vienen nuevas elecciones municipales en Venezuela. Los resultados serán, como lo son siempre, los que al chavismo le venga en gana


Corría el año 2005. La sociedad venezolana estaba aún recuperándose del trauma del paro, luego del golpe, y finalmente el referendo revocatorio del 2004, la jugada maestra de Hugo Chávez. El caudillo, atornillado en la presidencia y con el poder casi absoluto en sus manos, se aprestaba a dar el siguiente asalto electoral: tomar el control de la Asamblea Nacional. Ya Carter y Gaviria se habían marchado. La “mediación” -entre chavismo y oposición- de la OEA y el Centro Carter reducida a un estatus de pasajeros en procesos que demostraron -con meridiana claridad- su incapacidad de hacer entender -sobre todo al régimen- la importancia de respetar las leyes electorales. Así las cosas, el 23 de noviembre de ese año ocurrió un hecho poco recogido por los medios internacionales: en una auditoría organizada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en Fila de Mariches, en presencia de observadores de la OEA y de la Union Europea, un técnico traído por la oposición llamado Leopoldo González conectó su portátil a una de las máquinas de Smartmatic después de una votación ficticia y comenzó a anunciar, en voz alta, “Sr W: Usted voto azul; Sr X: Usted azul, Sr Y: Usted voto rojo; Sr X: Usted...”
Contó un testigo presencial que, cuando estaba el hombre a punto de anunciar cómo había votado el cuarto participante, Jorge Rodríguez - por aquellos tiempos director del presuntamente imparcial CNE - mandó a parar todo e informó abruptamente a observadores internacionales, prensa, representantes de partidos políticos y demás presentes que la auditoría había concluido. Lo revelado no era poca cosa: el secreto del voto estaba comprometido en Venezuela. Lo acababa de demostrar un experto en computación. Eso llevó a los partidos políticos venezolanos a cometer lo que muchos expertos -a posteriori- han considerado desde entonces un suicidio político: abandonar el juego y retirarse en masa de la contienda electoral. El resultado era de esperar: una asamblea roja, rojita, totalmente controlada por Chávez, obtenida con el voto de menos del 15% del electorado. Algo habrán de escribir los historiadores al respecto. Un golpe magistral, sin duda.