viernes, 30 de noviembre de 2012

La Chorrera / Cien años de la matanza

Marcelo Buinaje
Marcelo Buinaje
Cacique huitoto que estuvo en Bogotá buscando al presidente Santos

Cien años de la matanza de La Chorrera, Amazonas


Este viernes (12 de octubre de 2012) se conmemorará el genocidio de indígenas propiciado por la explotación cauchera.


La semana pasada, Marcelo Buinaje, un cacique huitoto de la comunidad de La Chorrera, en Amazonas, estuvo en Bogotá buscando una entrevista con el presidente Juan Manuel Santos.
Lo enviaron como delegado de las 22 comunidades que hay en el resguardo indígena Predio Putumayo, un terreno de 6 millones de hectáreas en el que habitan unos 5.000 nativos.
Su misión era lograr que el Presidente designara un delegado para que los acompañe en lo que ellos han denominado la conmemoración de los 100 años del genocidio indígena por parte de las caucheras.
Se refieren a lo que ocurrió en esa zona del sur del país a comienzos del siglo pasado, cuando la Casa Arana llegó a la zona para sembrar y explotar el cultivo del caucho.
De acuerdo con Buinaje, esa explotación no fue otra cosa que una "masacre" para los indígenas de la región, que no solo fueron asesinados, sino que fueron esclavizados.
"Fueron más de 80.000 los indígenas asesinados durante la explotación del caucho, que comenzó en 1912 y terminó en 1929", dijo el cacique.
Según Buinaje, la explotación cauchera fue realizada por una empresa peruana, de los Arana, que le vendían todo el caucho que los indígenas debían extraer a industrias británicas.
Clemencia Herrera, líder de La Chorrera, donde está instalada la Casa Arana, dijo que durante el tiempo que duró este proceso en la selva, los gobiernos colombianos de entonces nunca se preocuparon por la suerte de los nativos.
Por eso quieren que este 12 de octubre, un delegado de alto nivel del Gobierno los acompañe en la conmemoración, que se hará en la casa que sirvió como sede de la empresa, que hoy está convertida en un colegio.
Según Buinaje, a La Chorrera ya llegaron algunos delegados de Brasil, Gran Bretaña y Perú, para participar en el acto programado.
"Va a venir el nuncio apostólico, que trae un mensaje del Santo Papa por lo que nos ocurrió aquí", contó.
Para Herrera, sería muy importante que alguien de alto nivel del Gobierno esté allí el próximo viernes para que los acompañe en este acto simbólico, "que tiene como principal objetivo el compromiso de no repetición".
La situación
En el monte aledaño a La Chorrera todavía se pueden ver los árboles de caucho, en medio de la maleza, con las cicatrices que les dejó la explotación del siglo pasado.
Algunos caminos por los que los indígenas debían transportar el látex para ser llevado a Inglaterra en barco, también subsisten. Los actuales nativos los utilizan para desplazarse entre comunidades y para la cacería.
En el lugar también quedaron algunos palos de mango, que solo producen cada tres años unas frutas que pueden superar los dos kilos de peso.
En la zona no quedó ningún cementerio que dé cuenta de lo que ocurrió. Solo está el relato que dan los "antiguos" sobre las atrocidades que cometieron los 'blancos'.
Sin embargo, de acuerdo con el relato de Buinaje y de Herrera, hay noches, especialmente en las de tormenta, en las que, en medio de la selva, se escuchan extraños gritos y el llanto de hombres y niños. Es cuando la comunidad más recuerda las atrocidades que allí se cometieron.
Las cadenas con las que eran atados los indígenas fueron arrojados a las aguas del río Igara-Paraná hace 26 años, cuando la Caja Agraria comenzó la reconstrucción de la sede de la Casa Arana.
Llegar a La Chorrera no es fácil. Solo hay un vuelo de Satena a la semana y en lancha la ciudad más cercana es Leticia, a la que se puede llegar luego de 25 días navegando.
Buinaje no logró hablar con el Presidente. Intentó hacerlo con él en la clínica, pero no se lo permitieron. Tuvo que regresar el sábado a su comunidad. "Esperamos que esta vez el Gobierno central no nos abandone", dijo.
Con regalos para Santos
Los nativos de Predio Putumayo le habían enviado unos obsequios al Presidente. Un canasto, símbolo de la abundancia; una olla de barro, sinónimo de alimentación; hoja de coca molida, para el entendimiento y el conocimiento, y tabaco para mascar, para la tranquilidad.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Tanja / El lado oscuro de la holandesa de las Farc


Tanja Nijmeijer 

El lado oscuro de Tanja, 

la holandesa de las Farc



El lado oscuro de Tanja, la holandesa
Tanja fue recibida por 'Jesús Santrich', de las Farc, al llegar a La Habana.

Autoridades la señalan de participar 

en la planeación de actos terroristas en Bogotá.

De la imagen que Colombia tenía de la holandesa Tanja Nijmeijer en el 2007, cuando se dieron a conocer fotos y apartes de sus diarios en las Farc, ya no queda nada. 
En esas fotografías, reveladas tras una operación en el Meta, aparecía con cara de niña dulce, y en sus escritos, como una idealista y educada joven europea que criticaba abiertamente las políticas internas del grupo armado ilegal y desafiaba a sus comandantes. 
Documentos conocidos por EL TIEMPO señalan que la holandesa integró en Bogotá el frente Antonio Nariño, del bloque Oriental, donde no solo ha fungido como figura mediática. Las autoridades la señalan de participar en la planeación de actos terroristas como la bomba a una estación de la Policía en Kennedy, atentados contra TransMilenio y acciones contra almacenes de cadena.
Esto indicaría que las Farc han puesto esmero para que la extranjera reciba preparación y entrenamiento, que la hagan ver ante el mundo como un miembro de peso en el grupo. Pero en Oslo, 'Iván Márquez' dijo de ella: "Es una guerrillera menuda. No sé por qué suscita tantos temores, tal vez por su condición internacional".
En un correo a 'Márquez', del 28 de diciembre del 2009, el 'Mono Jojoy' escribe que la sigue alistando: "Esa está buena es para la comisión internacional, sabe cinco idiomas, la estamos preparando ideológica, política y militarmente".
Y en la selva, la cara de Tanja también habría sido usada por las Farc como arma de intimidación contra los tres contratistas estadounidenses secuestrados en el Caquetá en el 2003.
Por este hecho, Taja está pedida en extradición por el gobierno de EE. UU.
En documentos desclasificados por autoridades de ese país se da cuenta del papel de la holandesa durante ese secuestro.
Uno de los contratistas relata como, a finales de julio del 2003, cinco meses después del secuestro, 'Martín Sombra', el jefe de las Farc que los custodiaba, los trasladó a un sitio y les anunció que harían un video de prueba de vida. Tanja estaba ahí. Los contratistas la describen como una mujer de aspecto europeo y con un inglés impecable, a quien luego reconocieron en fotografías y videos.
Uno de los exsecuestrados asegura que la mujer los intimidó contándoles que tras un intento fallido del Ejército de rescatar a varios rehenes, los guerrilleros que los custodiaban los mataron, cumpliendo órdenes superiores. Según otro de los contratistas, todos quedaron sorprendidos con la guerrillera. "Estaba por los 20 (años), era muy guapa y llevaba el uniforme camuflado de las Farc", aseguró.

El simple acto de matar

Una ficha mediática
Así como en la selva la presencia de Tanja deslumbró a los estadounidenses, detalles de interceptaciones a miembros del secretariado indican que desde antes del proceso de paz las Farc esperaban concentrar en ella la atención de la prensa mundial.
En un correo electrónico, 'Márquez' define muy bien el objetivo de mantener a la joven en boca de los medios. "Para tener vivo el interés por las Farc en Europa le hemos pedido a Jorge (Enrique Botero, periodista colombiano) una entrevista con la holandesa sobre diversos temas", se lee en uno de los correos del 18 de enero del 2010.
En otro mail, en referencia a una entrevista con un medio holandés, 'Márquez' señala: "La idea es que sus respuestas sean ante cámaras, y con periódicos de la fecha (...) Dicen que de llegar a aparecer en las pantallas diciendo que está conscientemente (en las Farc), sería noticia de amplitud mundial".
Las Farc saben que la imagen de Tanja, la joven holandesa, políglota, que dejó un cómodo futuro para pelear una guerra en un país remoto y desconocido, no deja de tener un halo enigmático para el público europeo. Aunque muchos no entendían cuál sería su papel en La Habana, ahora parece más claro.

http://www.eltiempo.com/politica/el-lado-oscuro-de-tanja-la-holandesa_12371583-4


Tanja Nijmeijer dijo que extraña su país y que le gustaría viajar para aclarar a sus compatriotas los motivos de la lucha armada en Colombia.  AFP
Tanja Nijmeijer 


TANJA NIJMEIJER | GUERRILLERA DE LAS FARC

“El Gobierno intenta convertirnos 

en culpables en vez de en víctimas”

Tanja Nijmeijer, la holandesa guerrillera de las FARC, explica los motivos que han conducido a los insurgentes a las armas




Tanja Nijmeijer. / DESMOND BOYLAN (REUTERS)
En el mesón Maraka's, Tanja Nijmeijer se levanta de la mesa para despedirse, con un nuevo cigarrillo en la mano. Es martes por la noche, y en su rostro se dibuja una expresión atormentada, la misma que ha mostrado durante las dos últimas horas, igual que ocurrió el lunes durante las seis horas de nuestra conversación.
“Estoy cansada de tener que estar defendiéndome continuamente”, dice la holandesa que actúa en nombre de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en las negociaciones de paz de Colombia. “Es importante que entiendas por qué hemos recurrido a las armas y que en Colombia hay una guerra en la que se producen muertes. Y sí, a veces cometemos errores”.
Nijmeijer, de 34 años, nacida en Denekamp (Holanda) y la segunda de las tres hijas de la familia, cuenta, llena de ardor, cómo es su vida en las FARC, la organización guerrillera de la que forma parte desde 2002. Está muy sorprendida por el interés que ha despertado en los medios de comunicación. “Me gustaría que se prestara más atención a las condiciones de vida de la gente. ¿No sería eso mucho más importante que hablar de mí?”.
Le brillan los ojos cuando habla de su vida en la selva colombiana, donde las FARC levantan un nuevo campamento cada tres días. Nos cuenta también que entiende mejor el mundo desde que siguió el curso de marxismo que la organización da a todos los guerrilleros. Igualmente entusiasmada se muestra al hablar sobre el contacto con la población en las áreas dominadas por los rebeldes, especialmente con los campesinos pobres.
Las FARC están en guerra con el Gobierno colombiano desde 1964. Una guerra que desde los años ochenta —cuando los enormes ingresos del tráfico de cocaína comenzaron a funcionar como catalizador— ha hecho aflorar lo peor de ambas partes. Todos los días caen decenas de víctimas inocentes, principalmente campesinos colombianos pobres, atrapados entre las luchas, los deseos y los intereses de las dos partes en litigio.
“Nos gustaría que no hubiera víctimas, nos gustaría que no hubiera guerra, nos gustaría no estar en las montañas. Pero, si dejamos la lucha, ¿qué va a hacer el pueblo?”. Después se va de la habitación para volver al complejo vigilado donde se aloja junto con otros 29 guerrilleros para participar en las conversaciones de paz iniciadas el 19 de noviembre.
La última vez que vi a Nijmeijer fue en agosto de 2001, mientras fregábamos los platos en la diminuta cocina de una residencia de estudiantes de Groninga. Era la mejor amiga de una compañera. Ya había estado una vez en Colombia y no dejaba de calentarme las orejas con las noticias sobre ese país. Once años después, llega a mi puerta un lunes a las 9.00 de la mañana en una furgoneta Mercedes blanca conducida por un chófer del Servicio de Seguridad cubano. Va en el asiento delantero, con Camila y Shirley en los asientos de detrás: “Son dos camaradas”.
Cuando, un poco más tarde, nos sentamos en un deteriorado restaurante del Malecón, Camila y Shirley abren sus ordenadores portátiles para trabajar. El holandés de Nijmeijer sigue siendo magnífico, pero para hablar de las FARC prefiere el español.
El camino que la llevó a la guerrilla colombiana fueron dos acontecimientos que vivió en 2001 durante las prácticas que realizaba en aquel país. El primero fue la visita a un barrio desfavorecido de la ciudad de Pereira. Su acompañante le dijo que tenían que salir a las nueve porque a esa hora la gente se iba a dormir. “Cuando pregunté a un vecino del barrio por qué se iban a dormir tan pronto, me dijo que los paramilitares podrían considerar como delincuente a cualquiera que anduviera a esas horas por la calle y matarle de un tiro. A eso se le llama limpieza social en Colombia”. El otro ocurrió en Bogotá. Fue a visitar Ciudad Bolívar, el gigantesco barrio de chabolas al sur de la capital. Después la llevaron al Centro Andino, el centro comercial de la élite del norte de la ciudad. El contraste fue dolorosísimo.
Nijmeijer profundizó en la Historia de Colombia, buscó en el país los contactos adecuados y se introdujo en el movimiento guerrillero. “Para mí estaba claro que la democracia en Colombia solo existía sobre el papel. Y así sigue siendo actualmente”. Su tapadera era su trabajo en una cara escuela de idiomas.
Más tarde, Nijmeijer también cometió atentados: entre otros ataques, colocó bombas en el Transmilenio, el sistema de transporte de autobuses de Bogotá, y a un rico comerciante. Según ella, no hubo muertos en sus ataques, que estaban planteados solo como protesta.
Cuando en 2003 la policía desmanteló la red de militantes, Nijmeijer optó por una huida hacia adelante: luchar en la selva, ametralladora en mano. Su alias en las FARC fue Alexandra desde el primer día, y es con el que firma sus correos electrónicos. No se plantea un posible papel en política si tiene éxito el proceso de paz. “Me adaptaré a las necesidades que haya. ¿Qué necesitan las FARC, qué necesita Colombia, que necesita el pueblo?”.
Pregunta. Algunos piensan que las FARC recurren a usted —una mujer occidental, inteligente y elocuente— para mejorar su imagen.
Respuesta. Me molesta que digan que formo parte de la campaña de comunicación de las FARC. Lo que queremos es contar nuestra visión de las cosas.
El Gobierno colombiano ha puesto muchas dificultades a mi participación en las conversaciones de paz.
P. Las FARC nacieron en 1964. ¿Cuál es su lucha actual?
R. Los tiempos cambian, pero la opresión continúa. Nos consideramos un partido político armado, cuya ideología está basada en el marxismo-leninismo. Esas son las ideas por las que luchamos. Queremos hacer reformas radicales. Lo que nos preguntamos es ¿cómo podemos participar en la política? De eso tratan nuestras conversaciones con el Gobierno.
P. Por el modo en que habla de su vida en las FARC, parece como si no hubiera guerra. También en el vídeo musical que han grabado da la impresión de que se trata de una alegre pandilla.
R. Y eso es lo que somos. Si no estás alegre, no lo podrías aguantar. Precisamente son los momentos más difíciles los que nos inspiran la mayoría de las bromas.
P. Las FARC tienen fama de imponer severos castigos en caso de infracción y la pena de muerte en caso de deserción. ¿No le ha disuadido eso nunca?
R. Cuando en una ocasión llamé a escondidas a casa se me impuso, entre otros, el castigo de cavar más de 30 metros de letrinas y escribir 20 páginas sobre mi infracción. Somos un Ejército y tiene que haber disciplina. Pero el que deserta es un traidor".
P. ¿Ha asistido a alguna ejecución?
R. No. Pero he oído hablar de ellas.
P. ¿Se ha vuelto más dura en todos estos años?
R. Nosotros, los guerrilleros, somos duros por fuera, pero suaves por dentro.
P. ¿Estaría dispuesta a pedir perdón por vuestras víctimas?
Me mira indignada.
R. Hay un dicho: El pueblo sabe quiénes son sus verdugos. El Gobierno intenta convertirnos en culpables en lugar de víctimas.
P. Como el objetivo que dicen perseguir es bueno, ¿no hay nada que reprocharles?
R. Yo no tengo que justificarme. La lucha está justificada. Estamos en guerra.
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/11/24/actualidad/1353778248_429402.html

LA OTRA CARA DE LA MONEDA
LOS POBRES MUERTOS
Medellín, 17 de diciembre de 2010
Miembros de la Fiscalía colombiana se colocan detrás de urnas que contienen los restos de desaparecidos en la guerra civil de esa nación.
Los familiares de 15 personas víctimas de la guerrilla recibieron los restos, que fueron encontrados en fosas comunes gracias a información proporcionada por algunos combatientes desmovilizados, en el marco del proceso de paz de Colombia.
Fosa común
Víctimas de la guerrilla en Colombia


Ladrillos con nombres de algunas víctimas de la guerrilla, en la Plaza de Bolívar de Bogotá (Foto colección privada)
Víctimas de las FARC
Protesta contra las FARC
Protesta contra las FARC

Protesta y llanto

Secuestrados de las FARC

Piden no olvidar a cuatro uniformados asesinados por Farc hace un año

Ceremonia un año después del asesinato de los uniformados.

Las familias permanecen unidas 

y durante esta fecha realizan homenajes.

Hace un año el país conoció una aterradora noticia. Cuatro uniformados que permanecieron secuestrados durante 13 y 14 años habían sido fusilados por las Farc. La espera de cuatro familias y de miles de colombianos había terminado de la forma más inesperada, de la forma más dolorosa.
Los féretros, cubiertos con banderas de Colombia, recordaban que se estaba despidiendo a unos héroes, al sargento del Ejército José Libio Martínez Estrada; y a los integrantes de la Policía Nacional, coronel Edgar Yesid Duarte Valero, el teniente coronel Elkin Hernández Rivas y el intendente jefe Álvaro Moreno. Hoy, cuando el país está con los ojos puestos en La Habana (Cuba) y tiene la esperanza de que los diálogos que allí transcurren prosperen, los familiares de los uniformados conmemoran un año de aquel trágico 26 de noviembre.
“Sigue siendo duro, pero cada vez que recordamos quiénes fueron y lo que hicieron por el país, nos llenamos de fuerza”, asegura Susy Abitol, esposa del coronel Duarte.
Las familias de los uniformados, a excepción de la del sargento José Libio Martínez, que vive en Nariño, se reunieron este domingo en el cementerio Jardines de paz, en el norte de Bogotá. Este lunes lo harán en la capilla de la Catedral Primada de Bogotá, mientras en Cali se realizará también en este día un homenaje en la catedral de esa ciudad.
En la ceremonia religiosa se hizo presente el sargento de la Policía Luis Alberto Erazo, quien estuvo 12 años en cautiverio con ellos y que en medio del fuego cruzado, logró escaparse de la muerte ese 26 de noviembre.
El tema de los diálogos entre el Gobierno y las Farc entusiasma a estas familias. No es para menos. Dicen que no quieren que más generaciones sigan viendo el horror que ellas tuvieron que vivir en carne propia.
“Ya lo vivimos nosotros. Sabemos qué es ser víctimas de la guerra. Lo que esperamos es que la paz reine, que podamos decir que sí se pudo”, dice Susy, que no deja de lamentar que a pesar de que, como se sabe, los acercamientos entre la guerrilla y el Gobierno empezaron hace más de un año, su esposo y sus compañeros hayan tenido que morir de esa forma.
“No entendemos por qué tuvieron que ser asesinados, es doloroso tratar de entenderlo”, asegura la mujer, que celebra que aunque ha pasado un año y no volvieron a recibir una manifestación de solidaridad del Gobierno, las familias siguen unidas.
“Nos comunicamos con frecuencia, estamos siempre conectados, apoyándonos y dándonos ánimo”, dice.
La conmemoración del año de asesinados de los uniformados continuará este martes, también con una eucaristía a medio día en la Catedral Primada de Bogotá.

salpal@eltiempo.com
http://www.eltiempo.com/justicia/un-ano-despues-del-asesinato-de-cuatro-uniformados-a-manos-de-las-farc_12401001-4

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Políticos / Alquiler de carros costará dieciocho mil millones de pesos


Alquiler de carros para representantes costará $18.000 millones

  $ 18 mil millones  costarán carros  de representantes
Según Andrés Villamizar, director de la Unidad de Protección, Senado y Cámara se comprometieron a rematar los carros viejos y reintegrar el dinero al Tesoro. Néstor Gómez / EL TIEMPO

La Cámara firmó un contrato con la Unidad de Protección 

para arrendar 125 vehículos.


Con la firma de un contrato por más de 18.000 millones de pesos con la Unidad Nacional de Protección (UNP), la Cámara de Representantes busca resolver definitivamente el espinoso tema de los carros para los congresistas, que ha generado en el pasado más de un escándalo en el país.

El contrato, firmado el martes y conocido por EL TIEMPO, determina el "arrendamiento" de "125 vehículos blindados" que estarán en poder de los representantes a la Cámara a más tardar en marzo del próximo año.


De acuerdo con Augusto Posada, presidente de la Cámara, "el Congreso tradicionalmente compraba carros (...) y esa no es nuestra función".


"El Congreso no tiene por qué estar metido en problemas y generando escándalos porque compró unos carros más costosos o porque el contrato de mantenimiento era con el taller del amigo de fulanito", dijo el congresista.


Estas consideraciones llevaron a que se descartara pronto la idea de comprar vehículos y se acudiera a la figura del arrendamiento, la cual, según Andrés Villamizar, director de la UNP, "es más barata y eficiente".


El objeto del contrato es que la Cámara le transfiere 18.516 millones de pesos a la UNP para que se encargue de dotar de vehículos a los representantes y otorgarles esquemas de seguridad.


La Unidad de Protección, a su vez, arrienda los carros con operadores con los que ya tiene este tipo de convenios.

Mantenimiento y pólizas
Además del vehículo, los representantes recibirán el mantenimiento, el seguro obligatorio y una póliza de responsabilidad civil extracontractual hasta por 200 millones de pesos.

En cuanto al orden de entrega, el próximo lunes serán adjudicados los primeros nueve, los cuales llegarán a manos de los representantes que hoy día no tienen ninguno.


Después de esto y antes de que termine este año, la UNP le entregará a la mesa directiva de la Cámara 41 más, que serán destinados a quienes cuentan con vehículo, pero sin blindaje.


El próximo año está previsto que se entreguen 75 más para completar en marzo los 125 carros. Aunque los integrantes de esa corporación son 166, la Cámara certificó que 41 vehículos comprados en el 2011 y 2012 están en buenas condiciones, por lo que solo se arrendarán 125.

Gasto suntuoso
Para Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral, "aquí hay congresistas que no necesitan dos carros ni escoltas".
"Lo que se critica es por qué todos los congresistas tienen que tener carros que no son pagados por ellos", agregó Barrios.

Para el ex zar anticorrupción Óscar Ortiz, el monto del contrato "es un absurdo, es desproporcionado". 

"Con esos recursos se podría hacer mucha inversión. En un Estado con tantas necesidades, los voceros de los ciudadanos no necesariamente deben contar con carros oficiales, blindados y de 7 millones al mes", dijo el experto.


Para Villamizar, "el debate sobre si los congresistas deben tener carro blindado o no está saldado". 


"Sé que la opinión pública se indigna y los medios de comunicación y muchos periodistas avivan esa indignación, pero es un tema superado", dijo el funcionario.


En todo caso, después del lunes, cuando se entreguen los primero carros, se sabrá si los representantes quedan satisfechos y el tema se da por superado o no.

JUAN FRANCISCO VALBUENA G.
REDACCIÓN POLÍTICA

Senador Juan Manuel Corzo gana demanda al Estado por $ 800 millones
Corzo gana demanda al Estado por $ 800 millones
Juan Manuel Corzo fue presidente del Senado.

Recibiría esa indemnización por el secuestro 

que sufrió en 1999. 

Nación apeló.

El senador conservador Juan Manuel Corzo le acaba de ganar una demanda al Estado por casi 800 millones de pesos, como indemnización por los dos años que estuvo secuestrado, entre 1999 y 2001, por la guerrilla del Eln.
El fallo, emitido por el Tribunal Administrativo de Santander hace cerca de cuatro meses, solo se conoce ahora, cuando la Sección Tercera del Consejo de Estado aceptó la apelación de la Nación.
El congresista, que hace un año desató polémica tras afirmar que el sueldo no le alcanzaba para pagar la gasolina de sus carros, fue secuestrado, junto con otras personas, en abril de 1999 por un frente del Eln. En esa ocasión, guerrilleros de civil burlaron la seguridad del aeropuerto de Bucaramanga y plagiaron un avión de Avianca que tenía previsto volar hacia Bogotá.
Corzo le confirmó a EL TIEMPO que la demanda salió a su favor en primera instancia, pero recordó que la interpuso meses después del secuestro, cuando "aún no se hablaba de reparación de víctimas del conflicto".
Lo contradictorio es que la ley de víctimas -sancionada en junio del 2011- indica que las indemnizaciones a los afectados por la violencia no superarán los 21 millones de pesos, pero en este caso asciende a 800 millones por ser una demanda anterior a la entrada en vigencia de la norma.
"En mi caso hubo descuido del DAS, de Avianca y falta de control en el aeropuerto", enfatizó Corzo, quien anunció que si la segunda instancia es a su favor, utilizará esos recursos "en actividades de índole social".
Uno de sus abogados, Édgar Cortés, quien llevó el proceso junto con Roberto Quintero, le dijo a este diario que a Corzo "le reconocerían cerca de $ 500 millones" porque en el proceso hay más personas, "entre ellas la fallecida madre del senador y sus hermanos", quienes también tendrían derecho a ser indemnizados.
Dijo que sueldo no le alcanzaba para gasolina
En septiembre del año pasado, cuando oficiaba como presidente del Senado, Juan Manuel Corzo desató una polémica tras asegurar que su salario como congresista, que supera los 20 millones de pesos, no le alcanzaba para pagar la gasolina de los dos carros que tenía asignados para movilizarse. "Prefiero no robar al Estado y que me paguen la gasolina", aseguró en ese entonces.

http://www.eltiempo.com/politica/corzo-gana-demanda-al-estado-por-800-millones_12400439-4




Desangre de los recursos públicos, 

el cáncer de la rama judicial

Recursos públicos
Informe de la Contraloría deja en evidencia desangre de los recursos públicos de la rama judicial.

Juan Gossaín revela el informe de la Contraloría que denuncia los malos manejos de los dineros.

Conozco a un anciano artrítico que, a pesar de sus quebrantos, tiene que rebuscarse bajo el sol como jardinero de edificios. Lo hace porque se partió el lomo trabajando la vida entera, pero su pensión de salario mínimo no le alcanza para sobrevivir. La misma situación en que se encuentran penosamente millones de jubilados colombianos.
Mientras tanto, la prensa informa que doce jueces se ganaron el 'baloto'. Con solo trabajar tres meses como magistrados auxiliares en el Consejo Superior de la Judicatura, lograron que sus pensiones fueran reajustadas en 400 por ciento: pasaron de ganarse tres millones de pesos mensuales a doce millones.
Sin embargo, y en relación con el dinero que maneja el poder judicial, la historia del 'carrusel' de las pensiones muestra apenas la punta del témpano. O el canto de la cabuya, como dicen los campesinos de mi tierra. La verdad escueta es que los balances de la justicia, como las cuentas de la lechera, no cuadran por ningún lado.
'Esa platica se perdió'
Vayamos por partes y no me acosen, que yo me enredo solo: durante diez años, entre 1993 y el 2003, el Estado destinó 1,2 billones de pesos anuales para el funcionamiento de la justicia. Era un promedio casi invariable.
Pero desde el 2004 se desató una lluvia de plata solo comparable con los inviernos que azotan al país. Por ejemplo: el año pasado esa suma fue de 2 billones y para el actual se sube a 2,2 billones. Aún así, no les alcanza. En materia de nómina la rama judicial no parece una rama sino una selva entera: el 82 por ciento del presupuesto se va en gastos de personal.
Como si fuera poco, y para que se pasmen ustedes, a partir del 2009, el Gobierno empezó a girarle a la justicia unas partidas adicionales para descongestionar el retraso eterno en que viven los juzgados. Fue así como en los tres años siguientes, hasta el 2011, se destinaron a ese propósito 490.000 millones, además de lo contemplado en el presupuesto ordinario. Otro medio billón, como quien dice.
Por si algo faltara, también se ha echado mano de créditos extranjeros. El Banco Interamericano y el Banco Mundial concedieron préstamos por 40 millones de dólares, de los cuales, hasta el año pasado, 11.500 millones más habían ido a parar al barril sin fondo de la descongestión judicial.
Hasta que un día la contralora general de la República, Sandra Morelli, se preguntó en qué pudieron haber invertido semejante cantidad de dinero. Entonces designó su propia comisión para que adelantara una minuciosa auditoría en el Consejo Superior de la Judicatura, cuya vida está agonizando en la reforma del sistema judicial que se discute actualmente. Las conclusiones del informe presentado por la comisión no pueden ser más aterradoras y terminantes: "Esos recursos se perdieron".
Arriendos, retrasos y sobrecostos
Además de la vinculación de personal suplementario -una manera de seguir reforestando la selva burocrática-, en desarrollo del programa de descongestión se contrató también la construcción de nuevos edificios para la justicia. En este campo la Contraloría destapó varios hechos aberrantes: los costos de esos palacios en ciudades como Cali, Manizales, Yopal y Mocoa, entre otras, exceden ya el 200 por ciento del precio que se pactó inicialmente.
Encima de todo, como si la herida necesitara que le echen sal, el plazo para su entrega va retrasado el doble del tiempo establecido. La remodelación del complejo judicial de Paloquemao, en Bogotá, que según el contrato debió hacerse en mes y medio, demoró catorce meses.
La falta de planeación en esas inversiones fue tan grande que ni siquiera se tuvo en cuenta que numerosos despachos judiciales tendrían que mudarse temporalmente a fin de facilitar el adelanto de las obras. Ello condujo a gastos inesperados: pago de arrendamientos, adecuación de locales, alquiler de computadoras, sistemas y redes de comunicaciones, contratos de seguridad y aseo. Por ese solo concepto, los funcionarios de la Contraloría consideran que el bolsillo de los colombianos sufrió un perjuicio adicional de 93.000 millones de pesos.
"Cómo sería el derroche", me dice uno de los funcionarios, "que en una ciudad pagaron 24 millones de pesos mensuales por el alquiler de un local para tres juzgados. Durante la investigación encontramos que en realidad costaba seis millones". Eso era lo que pagaban los inquilinos anteriores, dos almacenes y un restaurante, hasta que los echaron porque era mejor negocio arrendárselo a la justicia.
Aquí es donde uno empieza a preguntarse si el Consejo Superior de la Judicatura merece que le den cristiana sepultura, con misa cantada y responso en latín, o si es preferible que lo entierren sin tantas ceremonias en una fosa común.
¿Las cuentas claras?
Ante la gravedad de tales hallazgos, la Contraloría General pidió al Consejo de la Judicatura que le entregara sus balances para hacer rastreos y comparaciones. "No se nos suministró información confiable", dice la comisión, "en temas como las cuentas de anticipos entregados, acreedores y construcciones en curso". Los investigadores descubrieron que los avances de dinero a contratistas de obra no fueron legalizados en su gran mayoría. Y se encontraron con supuestos proveedores que ni siquiera aparecen identificados.
En la contabilidad figuran, además, unos precios de reajustes de obras que no tienen explicación ni soportes, no dicen de qué obras se trata ni en qué lugar del país se están construyendo.
A guisa de un solo ejemplo, entre muchos otros, los auditores establecieron que hay "algunos saldos sin justificaciones coherentes y técnicas" que valen 7.000 millones en el renglón de activos y 66.000 millones en el de los pasivos. Eso no es todo: descubrieron que grandes partidas, destinadas a supuestos cursos de capacitación para empleados judiciales, se gastaron en festejos y francachelas.
Por todos los obstáculos que tropezaron, y por todas las zancadillas que les pusieron en el camino, los comisionados de la Contraloría tuvieron que consignar en su informe que se abstienen de opinar si son razonables o no los estados financieros del Consejo Superior de la Judicatura.
Pero, como consideran que los resultados de sus pesquisas son "alarmantes", recomiendan que se inicie de inmediato una investigación contra quienes puedan ser los eventuales responsables.
Epílogo con chocolate
El informe de la Contraloría deja en claro que serán investigados quienes desde el 2007 hasta la fecha hayan ocupado los siguientes cargos: magistrados de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, directores de las unidades que dependen de esa sala, el director ejecutivo y los directores regionales, sus contadores y, obviamente, los auditores internos, que debieron abrir los ojos en su obligación de vigilar el manejo del dinero.
Tuve oportunidad de consultar a algunos expertos en este tipo de procesos, que se llaman "de responsabilidad fiscal", y ellos me dijeron que en casos como los aquí descritos, y mientras dura la investigación, lo recomendable es suspender de sus cargos a aquellos empleados que representan un peligro para el uso de los recursos destinados a la justicia.
Lo que significa, en plata blanca, que las cuentas no son claras, pero el chocolate sí está espeso. Turbio y amargo, además.
Sobre el autor
Juan Gossaín, por muchos años hombre de radio y de la crónica en prensa, tiene en Cartagena un Centro de Altos Estudios de Periodismo.
Juan Gossaín
Especial para EL TIEMPO
Cartagena de Indias.