viernes, 31 de agosto de 2012

Barranquilla / Capital americana de la cultura 2013


Moñitos
Carnaval de Barranquilla 2011
Fotografía de Triunfo Arciniegas


Barranquilla, 

capital americana de la cultura 2013

Es el gran núcleo cultural de la costa norte colombiana

García Márquez popularizó su río en 'El amor en los tiempos del cólera'

La designación coincide con su 200 aniversario como villa




Baile folclórico celebrado durante el acto celebrado en Barranquilla. / STR (EFE)
Aunque fuera de Latinoamérica muchos solo la conocen como la ciudad colombiana donde nació Shakira y escenario de uno de los carnavales más importantes del continente, declarado Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, Barranquilla es mucho más que eso. Esta bella urbe es conocida como La puerta de oro a Colombia, ya que constituye el puerto marítimo y fluvial por el que entró el progreso y la cultura al país andino vía el Caribe. En ella desemboca el navegable río Magdalena, la principal arteria fluvial del país, que García Márquez popularizó en El amor en los tiempos del cólera. Fue escenario de las luchas por la independencia y del viaje final del Libertador Simón Bolívar hacia la muerte. Actualmente es el principal núcleo cultural de la costa norte colombiana y por ello ha sido declarada Capital Americana de la Cultura 2013 por el International Bureau of Cultural Capitals (organización que impulsa el desarrollo cultural en distintas regiones), en un acto que coincide con el 200 aniversario de la denominación de la ciudad como villa de Colombia.
"Estamos muy contentos, es la primera vez que una ciudad colombiana es Capital Americana de la Cultura", comenta Liney Escorcia, jefa de prensa de la Secretaría de Cultura de Barranquilla, en conversación telefónica. "Aunque aún no hemos terminado la agenda cultural para el 2013, pronosticamos que vamos a recibir inversiones en turismo, construcción y otras empresas. La cultura es nuestra bandera y nuestra aliada para impulsarnos".

Por Barranquilla entró el progreso y la cultura; escenario de las luchas por la independencia, del viaje final del Libertador Simón Bolívar y de múltiples actividades artísticas
En el evento, celebrado en el Teatro Amira de la Rosa entre ritmos de cumbia, puya y vallenato entre otros, se habló de la riqueza musical, literaria y folclórica de la ciudad, que sustituye a Sao Luis (Brasil) en el podio del certamen cultural. El presidente del International Bureau of Cultural Capitals, el español Xavier Tudela, encabezó el certamen y destacó que la urbe había sido elegida entre otras cinco, candidatas "por su voluntad decidida de hacer de la cultura un elemento estratégico de cohesión social, dinamización ciudadana, desarrollo económico y proyección internacional".

La pequeña bailarina
Carnaval de Barranquilla, 2011
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Al acto también acudieron la alcaldesa de la ciudad, Elsa Noguera, y la ministra de cultura Mariana Garcés, quienes destacaron la necesidad de trabajar por la cultura para el desarrollo de la ciudad y del país. "Si queremos un desarrollo integral de la ciudad, tenemos que trabajar con la cultura", declaró Noguera ante más de mil espectadores.
La Orquesta Sinfónica Metropolitana homenajeó al cantante y compositor Álvaro José “Joe Arroyo”, fallecido en 2011 y considerado como uno de los más grandes intérpretes de música caribeña de su país.

Si queremos un desarrollo integral de la ciudad, tenemos que trabajar con la cultura
El mismo día, el Ministerio y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) anunciaron la convocatoria de la beca Gabriel García Márquez de periodismo cultural, que queda abierta hasta el 2 de octubre de 2012.
En las décadas de los cuarenta y los cincuenta, la ciudad fue escenario del movimiento intelectual encabezado por el Grupo de Barranquilla, que reunió a las principales personalidades de la cultura colombiana en el mítico bar llamado La Cueva, que hoy es una fundación cultural. Del 8 al 12 de febrero la fundación llevará a cabo el VI Carnaval Internacional de las Artes en el Teatro Amira de la Rosa, en el que tendrán lugar proyecciones de cine, obras de teatro y otros eventos culturales. La ciudad también es sede de una de las festividades más imaginativas del país: el Carnaval de Barranquilla, declarado en 2003 Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Marimonda
Carnaval de Barranquilla 2011
Fotografía de Triunfo Arciniegas


Otras Capitales Americanas de la Cultura

J. M
Antes que Barranquilla fueron denominadas Capitales Americanas de la Cultura:
 Mérida (México, 2000)
Iquique (Chile, 2001)
Maceió (Brasil, 2002)
Ciudad de Panamá (Panamá) y Curitiba (Brasil), ambas en 2003
Santiago (Chile, 2004)
Guadalajara (México, 2005)
Córdoba (Argentina, 2006)
Cuzco (Perú, 2007)
Brasilia (Brasil, 2008)
Asunción (Paraguay, 2009)
Santo Domingo (República Dominicana, 2010)
Quito (Ecuador, 2011)
Sao Luis ( Brasil, 2012)

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/08/24/actualidad/1345809555_179370.html













Lea, además
CARNAVAL DE BARRANQUILLA





jueves, 30 de agosto de 2012

Elián Gonzalez / De balserito a cadete de Fidel

Elián González
Congreso de las juventudes comunistas, 2010
Foto de Olivares García

El cadete de Fidel

Elián González, el 'balserito' cubano que conmovió al mundo hace 12 años estudia la carrera militar para "defender la revolución" y es el icono que esgrime el castrismo ante una juventud descreída


Agentes de migración de EEUU se llevan a Elián de casa de sus tíos, en Miami, en abril de 2000. / ALAN DÍAZ (AP)
La imagen dio la vuelta al mundo: unos agentes pertrechados como para aniquilar extraterrestres apuntan a un hombre escondido en un armario, con un niño aterrorizado en sus brazos. Corría el amanecer del 22 de abril de 2000. Aquella foto, ganadora del premio Pulitzer, plasmaba el desenlace desmesurado de una historia que había comenzado seis meses antes, cuando Elizabeth Brotons se embarcó con su hijo Elián, de seis años, en un precario bote de aluminio para huir de su Cuba natal rumbo a Florida. Un temporal puso fin a sus sueños. Antes de ahogarse colocó a Elián en la cámara de un neumático. Así lo encontraron dos pescadores estadounidenses. El crío llevaba dos días a la deriva, resguardado por unos delfines. Era el 25 de noviembre, día de Acción de Gracias. Se habló de un milagro.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Vargas Llosa / Julian Assange en el balcón


Julian Assange en el balcón

PIEDRA DE TOQUE. Puede que se recuerde al fundador de WikiLeaks por la ayuda que ha prestado a los enemigos más acérrimos de la libertad, como el presidente ecuatoriano Correa, creyendo actuar a su favor



FERNANDO VICENTE

En el cubículo de la embajada del Ecuador en Londres, donde está refugiado, Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, tendrá ahora tiempo de sobra para reflexionar sobre la extraordinaria historia de su vida, que comenzó como oscuro ladronzuelo de la intimidad ajena (es lo que hace un hacker informático, aunque el anglicismo trate de inocular dignidad a ese innoble oficio) en el país de los canguros y ha terminado convirtiéndolo en un icono contemporáneo, tan famoso como los futbolistas o roqueros más de moda, para muchos en un héroe de la libertad de expresión y en el centro de un conflicto diplomático internacional.
Existe tal maraña de confusiones y mentiras respecto al personaje, creada por él mismo y por sus partidarios, y propulsada por el periodismo ávido de escándalo, que hay millones de personas en el mundo convencidas de que el desgarbado australiano de pelos blanco amarillos que compareció hace unos días en el balcón de la embajada ecuatoriana del barrio preferido por los jeques árabes en Londres —Knightsbridge— para dar lecciones sobre la libertad de expresión al presidente Obama, es un perseguido político de los Estados Unidos al que ha salvado in extremis nada menos que el presidente Rafael Correa del Ecuador, es decir, el gobierno que, después de los de Cuba y Venezuela, ha perpetrado los peores atropellos contra la prensa en América Latina, cerrando emisoras, periódicos, arrastrando a tribunales serviles a periodistas y diarios que se atrevieron a denunciar los tráficos y la corrupción de su régimen, y presentando una ley mordaza que prácticamente sellaría la desaparición del periodismo independiente en el país. En este caso sí que vale el viejo refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Porque el presidente Correa y Julian Assange son tal para cual.

martes, 28 de agosto de 2012

Tony Scott / El hermano de Ridley

Tony Scott en familia

Tony Scott: ¿el hermano tonto de Ridley?

Juego un partido del peligroso deporte de exhumar viejos textos propios y recupero para la triste ocasión del suicidio de Tony Scott un artículo que le dediqué hace años en MWM. Mucho más light y superficial que los petardos que escribo ahora, pero en el fondo sigo estando en general de acuerdo conmigo mismo.



Tony Scott empieza en el cine en 1965, como actor en el extraño corto debut de su hermano Ridley Boy And Bicycle. No interpretaba a la bicicleta. Siempre ha sido detestado por la cinefilia tradicional, quizá porque no es un director ortodoxo que se base en el rodaje, sino que éste es casi un trámite para crear la película en la sala de montaje. Su narración no depende de que cada plano signifique algo y esté por alguna razón, sino de un adecuado ensamblaje y selección de mucho material grabado, que acaba formando un potente todo. Aunque se venda al mercado sin muchos escrúpulos, se le puede considerar un autor, con sus colaboradores casi fijos, con su estilo propio y reconocible y a veces radical, sus cielos naranjas, y sus habitaciones a contraluz.
Licenciado en Bellas Artes, su verdadera primera película es El Ansia, uno de los inventos vampíricos más curiosos de los 80. Empieza sin ninguna vergüenza con un semivideoclip de Bauhaus, y luego Bowie, la Deneuve y la Sarandon se magrean en escenarios de visuales avanzados, y liquidan a algunos inocentes jóvenes hipersexuados. Todo como un anuncio de colonia pero muy sangriento y con muchos pelos cardados. Fracasó en su momento, pero el vídeo la convirtió en objeto de culto y hasta la crítica se vio obligada a revalorizarla. El productor Jerry Bruckheimer se fijó en él, y lo contrató para Top Gun, que acabaría siendo uno de los grandes éxitos comerciales de la década. Bruckheimer, pro-militarista y muy americano, acostumbra a ser una fuerza casi más presente en sus películas que el director. Aunque fue despedido varias veces por incidentes con el millonetis, volvía para rodar algunas estupendas escenas de acción, para hacer virguerías mezclando la música con las imágenes, pero también para dejar que Bruckheimer le obligara a meter una historia de amor que destrozaba el ritmo. Y ésta es más o menos la pauta de todas sus colaboraciones con el productor: buenos momentos de acción pero demasiadas concesiones, y un tono general blandito. Liberado de él, aunque siempre dentro de la comercialidad, Tony Scott se muestra como un director atrevido y sin miedo. Tras el éxito de Top Gun, se juntó otra vez con su mecenas en la segunda parte de Superdetective en Hollywood, el punto más bajo de su carrera, con un Eddie Murphy insufrible y absolutamente nada de interés. Seguramente el propio Tony Scott se dio cuenta de que ése no era el camino que quería seguir en el cine, así que se volvió una temporada a la publicidad. Dirigió también el videoclip de One more try de George Michael, que se basaba casi entero en uno o dos planos estáticos en los que no pasaba nada, algo irónico viniendo de alguien a quien siempre se acusa de videoclipero. Decidido a hacer una película seria, se mete en Revenge. Y es otra decepción, un culebrón alargado y supuestamente intenso, que sólo despierta del letargo con un par de momentos de brutalidad. Ya se le daba por perdido, así que volvió con Bruckheimer a intentar repetir con coches la treta de los aviones, y se pusieron con Días de Trueno, una imparable cinta de acción que no engañaba a nadie. Era como ver a un montón de niños haciendo el mono, pero con el careto de Tom Cruise. El guión, muy autoconsciente, era del tipo que escribióChinatown, y esto marca el inicio de la apuesta más inteligente de Tony Scott: contar siempre con guiones sólidos, populistas pero muy por encima de la media del cine comercial del momento, y a menudo hechos por escritores de personalidad marcada. Y es que, a pesar de su envoltorio ultramoderno, el cine de Scott tiene un regusto clásico, de aventuras que sólo pasan en la pantalla y que cumplen los sueños del espectador medio. Su experiencia en la publicidad le enseñó mucho sobre cómo atraer y conservar la mirada del espectador.
Al año siguiente, en 1991, llega El último boy scout, oscura y cínica, con algunos de los diálogos más hijoputas y citables en años. El mérito es sobre todo del guionista Shane Black y del legendario antihéroe de Bruce Willis, pero Tony Scott sabía cómo darle forma a todo eso: con una fotografía húmeda y gris, de día de lluvia, y escenas como el sorprendente arranque en el campo de fútbol americano, que dio para meses de comentarios en el colegio cuando lo vimos de pequeños en la tele. Es el principio de una racha sin películas mediocres que dura hasta hoy. Ya amiguete de Tarantino (quien lo considera su mentor), se puso tras las cámaras de Amor a quemarropa, con guión de Quentin. Ultraviolenta, llena de actores con carácter soltando tacos, mucha sangre, mucha pasión y Patricia Arquette. De nuevo, pasó algo desapercibida, pero el vídeo, el tiempo y el éxito de Tarantino la pusieron en su lugar. Tras alcanzar aquí su cima, un Scott en estado de gracia vuelve con Bruckheimer y, tal es su buena forma, que hasta con él le sale algo redondo: Marea Roja. La más claramente clásica de sus obras, y la que mejor conjuga la comercialidad pura con el talento narrativo. Marea Roja atrapa con su guión al más puro estilo del cine bélico de los 60 (en el que Tarantino echó una mano), y hasta muestra algo de planificación y montaje tradicional en secuencias tan memorables como la de los torpedos. Pero también aparece con claridad algo peligroso: la ideología fascista de Jerry Bruckheimer. Y es que el guión está montado de tal forma que, pase lo que pase, el espectador tenga que aceptar las tesis pro-militaristas del productor. Tanto Tony como su hermano Ridley, aun proviniendo de una ciudad obrera británica, no tienen muchos escrúpulos en incorporarlas a sus películas. Al menos en el caso de Tony, creo que no hay que tomar muy en serio su ensalzamiento de la violencia y del intervencionismo yanqui: lo usa como parte del juego. Es difícil defender moralmente su cine, sobre todo porque su gran fuerza puede anular la capacidad crítica. Pero si se mantiene, se pueden disfrutar sus películas sin gran cargo de conciencia.
Después de arrasar en taquilla con Marea roja, se metió en Fanático. Injustamente masacrada, es una decente película de psicópata que dota al deporte de envergadura mitológica, tiene un asesinato que da muy mal rollo y, sobre todo, una de las mejores interpretaciones de De Niro en años. Casi retoma su papel de Taxi driver aunque, como el cine de Tony Scott, sin matices ni sutilezas. En Enemigo público vuelve, como siempre después de un descalabro, con su productor favorito. Es una muy entretenida serie de huidas, con un final glorioso, y hasta tiene un suave puntito de crítica política que se anula a sí mismo. En cierto sentido, es una secuela contemporánea de La conversación de Coppola, en la que Gene Hackman parece retomar el mismo personaje 25 años después. Su siguiente película, Spy game, viene en un momento en el que Tony Scott vuelve a ser reconsiderado por algunos sectores de la crítica; y eso llevó a su sobrevaloración. Consigue su mejor equilibrio entre lo clásico y lo moderno, una película de espías de los 70 rodada al estilo del siglo XXI. Con una ingeniosa estructura de flashbacks, es una historia episódica y variada, aunque se agota por momentos. Robert Redford se come la pantalla con su hijo secreto no reconocido, Brad Pitt.
Tras unos añitos de cierta flojera, redescubre y reinventa su amor por el exceso en Beat the devil, un corto para BMW para el que tuvo total libertad. Allí, James Brown en persona renegocia el contrato de su vida eterna con el diablo, que interpreta Gary Oldman. En sólo 10 minutos monta tal barbaridad de pirotecnia visual y desmadre que hace dudar del grado de pureza del material que le pasan sus camellos de confianza. Y lo que es aún peor: decide aplicar sus nuevos descubrimientos al cine. ¡Y le sale bien! Es El fuego de la venganza, un épico y trágico thriller, que absorbe durante casi 2 horas y media, con Denzel Washington como otro antihéroe genial. Ensalada de filtros, negativos quemados, subtítulos que se pasean por la pantalla… Le gusta incluso a la crítica. Y en 2005 viene la que puede ser su mejor película, Domino, donde Tony Scott decide rizar el rizo. Pone las cartas sobre la mesa desde el principio: “basada en hechos reales… más o menos”. Lleva sus desbarres al límite y monta un videoclip de algo más de 2 horas en el que todo, TODO, vale. El exceso por el exceso. Puro punk cinematográfico. Un agotador ejercicio de estilo y de diversión postmoderna, deshumanizada y salvaje, que se sostiene gracias al guión de Richard Kelly, en su segunda película tras Donnie Darko. Su libreto es una colección de fantasías adolescentes y testosterona sin coartadas. Un desastre crítico y comercial que en pocos años será una indiscutible obra de culto. Tras Domino, vuelve con un discreto Bruckheimer en Deja vu. Relaja su estilo y la película se va desinflando conforme avanza pero, aun así, es un retorcido invento de ciencia-ficción, explicado con claridad narrativa diáfana, y con una persecución que hay que verla para creerla. A sus 62 años, su cine es más moderno y energético que el de la mayoría de directores jóvenes. Influencia básica del actual cine de acción, no parece que sus discípulos le vayan a sustituir, aunque algunos apuntan maneras cuando se alejan de las garras de Bruckheimer. Y es que, dicho de forma sencilla, y compartiendo méritos con sus guionistas, Tony Scott es el más fiable director de cine comercial de los últimos 15 años.



lunes, 27 de agosto de 2012

Ingrid Betancourt / Dios para después de un secuestro


Dios para después de un secuestro

La exsenadora colombiana estudia teología y griego en Oxford, cuatro años después de su secuestro por las FARC. Su desplome político y aislamiento personal se fraguaron hace cuatro años, cuando reclamó al Estado más de cinco millones de euros por las supuestas responsabilidades oficiales en su secuestro por la guerrila de Colombia




Ingrid Betancourt en un festival de escritores en Sidney, en mayo de 2011 / JOHN DONEGAN (GETTY IMAGES)
El desplome político y el aislamiento personal de la exsenadora franco-colombiana Ingrid Betancourt se fraguaron hace cuatro años, cuando cometió la torpeza de reclamar al Estado colombiano más de cinco millones de euros por las supuestas responsabilidades oficiales en su secuestro por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La querellante, que estudia teología y griego antiguo en Oxford y reflexiona sobre la condición humana, recobró la libertad, vendió millones de libros y productores de campanillas quieren una película, pero Betancourt perdió el cariño de la mayoría de sus compatriotas, incapaces de entender su sablazo al Estado. Se desdijo —“era una cantidad simbólica”—, pero el aborrecimiento había cobrado vida propia.

domingo, 26 de agosto de 2012

Venus O´Hara / Confesiones de una mujer infiel



Confesiones de una mujer infiel

Por:  23 de agosto de 2012
El País
Desde que escribo sobre sexo, me he convertido en una confidente para muchos amigos y conocidos. Es algo que no me molesta en absoluto, más bien al contrario, ya que siempre he tenido curiosidad por la sexualidad de los demás.


De todos los secretos que puede haber, los que más me han intrigado siempre son los de las dobles vidas, y me pregunto si llevar una es complicarse la existencia o si de alguna manera es inevitable. He descubierto que cualquiera es capaz de llevar una, y las historias que más me han impactado son las que proceden de personas de las que nunca, nunca sospecharías.

Venus O'Hara por Sebas Romero
Venus O'Hara por Sebas Romero
Pensaba que, por tradición, costumbre o naturaleza, los hombres eran más infieles que las mujeres pero ahora no estoy tan segura. He descubierto que la infidelidad es algo muy común entre ambos sexos y que cada caso es único. Conozco a muchas mujeres infieles que han compartido detalles de sus vidas conmigo y algunos ciertamente se me han quedado grabados: por ejemplo, la del marido que lleva en coche a la esposa hasta casa del amante para unas supuestas clases de inglés, o la que ejerce la prostitución en secreto y practica sexo anal con su novio para acostumbrarse y poder ofrecer así un servicio "extra" a sus clientes...



Pero hoy toca la confesión de Montse, una mujer casada de 47 años y en el paro. Lleva más de 20 años de matrimonio y tiene una hija de 19 años. Desde hace dos es infiel. Según ella, no lo buscaba, sucedió por casualidad...

¿Cuándo empezaste a ser infiel y cómo surgió? 
Para empezar, no fue algo que buscara en absoluto. Lo que pasó es que mi mejor amiga se divorció y estaba destrozada. Traté de apoyarla y animarla como haría cualquier amiga. Una vez reconstruida su vida, me suplicaba que la acompañase en sus salidas de fiesta. Estaba loca por bailar, ligar y recuperar los años perdidos, y no tenía con quien ir, ya que la mayoría de nuestros amigos estaban en pareja y con hijos. Resumiendo, en una de nuestras noches locas, conocimos a un grupo de turistas italianos jóvenes, ella se ligó a uno y yo acabé besando a uno de sus amigos. Aunque sólo fue un beso me hizo sentir renovada y despertó algo en mi interior. Durante los dos días siguientes, no podía quitármelo de la cabeza y nos enviábamos sms sin parar. Me moría de ganas de verlo antes de que volviese a Italia, así que finalmente decidimos quedar en un hotel por horas. Cuando pasó, fue emocionante sentir unas nuevas manos sobre mi cuerpo tras tantos años con la misma persona. No me malinterpretes, sigo enamorada de mi marido pero esto fue diferente. Me sentía joven, deseada, y en cierta manera, desde entonces me he enganchado a esa sensación.
¿Has tenido más amantes? ¿Se trata sólo de sexo o también has tenido alguna aventura con emociones? 
Sí, he estado con más hombres, y siempre ha sido un rollo de una noche como resultado de salir con mi amiga, pero tampoco ocurre cada vez que salimos. Procuro no repetir con el mismo porque no quiero complicaciones. El último fue hace tres meses, o sea que ha sido algo esporádico. Además siempre he estado con jóvenes, entre 22 y 30 años, dudo que algo emocional pudiera surgir de ahí... A pesar de la diferencia de la edad, curiosamente ellos buscan lo mismo que yo, compartir un momento, nada más.
¿Cómo ha cambiado tu relación desde que eres infiel, y en concreto tu vida sexual con tu marido? 
Diría que es mejor además de más salvaje, porque me siento más desinhibida y más relajada en todos los sentidos. Suena extraño o incluso cursi pero a pesar de todos los amantes jóvenes y atléticos que he tenido, mi marido sigue siendo el mejor, porque con él, hago el amor.
 Venus O'Hara por Sebas Romero 2
Venus O'Hara por Sebas Romero
Se dice que los hombres ofrecen ramos de flores cuando se han portado mal... ¿crees que las mujeres infieles tienen algún equivalente a este gesto? 

Sí, ¡una noche de sexo salvaje! Además me lo dicen mis amigas que también son infieles. También se suele decir que después del matrimonio no hay mamadas, así que siempre hay una noche de sexo salvaje con sexo oral para compensar a mi marido.


¿Crees que tu marido es fiel? 

Hace unos años le pillé coqueteando con una compañera de trabajo por teléfono. Mi marido pensaba que estaba solo en casa y no me escuchó entrar. En cuanto colgó, flipé y tuvimos una gran discusión pero él me aseguraba que no era nada aunque en el fondo, sé que era mentira. Afortunadamente, esa persona se trasladó a otra ciudad así que aquel problema quedó solucionado. Pero claro, esto no significa que no haya habido más. No soy una ingénua, soy totalmente consciente de que podría haber pasado en cualquier momento y con más personas. La verdad es que prefiero no pensarlo y tampoco le vigilo ni busco pistas. Si no, creo que me volvería loca. Mientras cumpla en casa, ya me vale.



En otros posts donde he tratado el tema de la infidelidad, en muchos comentarios han criticado este estilo de vida diciendo que es mejor ser sincero con la pareja en lugar de engañarla. Tú que estás viviendo esta situación, ¿qué opinas? 

Es muy fácil decir esto, pero en la práctica es muy difícil ser 100% honesto el 100% de ocasiones. En realidad no tengo la sensación de estar engañándole, más bien le estoy protegiendo de un disgusto. En fin, estoy protegiendo a nuestra familia. No aportaría nada positivo contarlo todo y tampoco tengo la necesidad de saber todo lo que podría estar haciendo él a mis espaldas. Lo único que me molestaría sería enterarme de una relación sentimental secreta.



¿Estarías dispuesta a probar una relación abierta? 

En absoluto, soy muy celosa. Tengo amigos que llevan ese estilo de relación y que frecuentan clubes de intercambio y todo, pero yo no me veo capaz de ver a mi marido disfrutar del sexo con otra mujer delante de mis ojos, sería hasta traumatico para mí. Él también puede tener momentos de celos y dudo que le gustase, aunque tampoco lo hemos hablado nunca.



¿Hay momentos en que te sientes culpable? 

Claro que sí, sobre todo cuando llego a casa después de haber tenido sexo con otro. No siempre he podido ducharme en esas circunstancias y si lo hiciese a las cuatro de la madrugada, algo sospecharía. Me da cosa cuando me abraza en la cama y sé que la huella del otro permanece en mi piel. Dado que siempre salimos entre semana, lo mejor de estar en paro es que puedo descansar tranquilamente en casa el día después y absorber todas las sensaciones de la noche anterior. Luego cuando llega mi marido del trabajo, empieza el proceso de recompensa y le trato como a un rey, así me deshago de la sensación de la culpabilidad. Sin embargo, mi hija tiene un novio de 21 años y a veces me resulta extraño que mis amantes tengan más o menos su misma edad.



¿Te excita el hecho de hacer algo prohibido? ¿O ser pillada? 

Me excita el hecho de tener un secreto simplemente, saber que no soy la que parezco. Ser pillada me destrozaría. No sé si sonará raro, pero tendría más miedo de que se enterase mi hija que mi marido.




sábado, 25 de agosto de 2012

Tony Scott muere en Los Ángeles

Tony Scott

Muere Tony Scott, 

el director de ‘Top gun’ y ‘Marea roja’

El cineasta británico, de 68 años, se ha tirado desde un puente. Tenía un tumor cerebral inoperable

Dirigió 'Amor a quemarropa' y 'El ansia', entre otras películas

Era hermano del director Ridley Scott




Fue el hombre que apostó por el cine espectáculo sin complejos. Para unos, uno de los cineastas más importantes de finales de los ochenta y principios de los noventa en el Hollywood más taquillero. El director que empujó en el cine de acción hacia otros géneros, como la comedia y el drama romántico. Para otros, el hermano con menos talento. Porque la carrera de Tony Scott ha estado ligada siempre a la de su hermano mayor Ridley. Y ayer al mediodía en Los Ángeles (residía en Beverly Hills), Tony Scott, dejó solo a Ridley. El responsable de títulos como Top gunAmor a quemarropa y Marea roja ha muerto este domingo a los 68 años al lanzarse desde el puente Vincent Thomas, en San Pedro, en el puerto al sur de Los Ángeles. De acuerdo con la versión de los testigos, alrededor de las 12.30 del domingo (21.00 hora peninsular) el cineasta aparcó su coche, un Toyota Prius, en el puente, escaló y saltó la verja de seguridad de dos metros, y se arrojó al vacío.Tres horas más tarde, las fuerzas de seguridad recuperaron su cuerpo en el puerto, de acuerdo con el teniente Joe Bale, de la Oficina del Forense del Condado de Los Ángeles.
Según informa Los Angeles Times, la policía ha encontrado una nota de suicidio en el despacho del director, aunque no se ha hecho pública. Otros medios de comunicación estadounidenses como la ABC aseguran que Scott padecía un tumor cerebral inoperable y que eso le empujó al suicidio.

Abrió el género de acción a nuevos registros como la comedia y el cine romántico
Anthony David Scott nació en North Shields (Northumberland) en Inglaterra el 21 de junio de 1944. Hijo pequeño en una familia de padre militar, con 16 años Tony protagonizó el primer corto que dirigió su hermano Ridley (que entonces tenía 23): Boy and bicycle. Y tras ese debut, siguió los pasos de Ridley: estudió arte en Grangefield School, en West Hartlepool College of Arts y en Sunderland Art School, porque su intención primigenia era ser pintor. Y decidió filmar documentales para la BBC. Ridley le convenció de que lo hiciera en su productora, Ridley Scott Associates, y así comenzó su brillante carrera como realizador de anuncios, la faceta que hizo ricos y populares a los Scott: entre finales de los setenta y principios de los ochenta, Tony rodó un millar de spots publicitarios. En 1980 -justo el año en que murió víctima de un cáncer Frank, el Scott mayor, marino mercante- comenzaron a llegar los cantos de sirena de Hollywood a oídos de Tony, con Ridley ya lanzado con Los duelistas yAlien. Él intentó comprar los derechos del libro Entrevista con el vampiro,pero MGM, que ya tenía en desarrollo otra película de chupasangres, le ofreció ese proyecto: El ansia (1982), con David Bowie, Susan Sarandon y Catherine Deneuve. El desastre en taquilla deslució su apuesta formal en el diseño de producción y en la fotografía (lo que se convertiría en su marca de la casa, junto a sus frenéticos movimientos de cámara), pero no todos en Hollywood renegaron de El ansia: los productores Jerry Bruckheimer y Don Simpson le ofrecieron (tras ver el filme y su anuncio de coches Saab) el guion de Top gun. En 1985, con su estreno, Tom Cruise, el protagonista, y Tony Scott se convirtieron en superestrellas. Este drama romántico-militar tuvo tal éxito que el ejército estadounidense multiplicó sus reclutas gracias a la visión grandilocuente y romántica de Top gun.
Dos años más tarde Simpson y Bruckheimer le volvieron a llamar paraSuperdetective en Hollywood 2 (durante su rodaje Tony se lió con la estrella femenina Brigitte Nielsen, en esos momentos esposa de Stallone; el reconocimiento del affaire acabó con el segundo matrimonio del director), y repitió éxitos en taquilla con Revenge (Venganza) y Días de trueno -de la que él mismo reconoció que no era su mejor trabajo-.

Después de la infravalorada El último boy scout (1991), Scott filmó elthriller Amor a quemarropa (1993), una historia de ladrones de medio pelo con Christian Slater y Patricia Arquette, con un soberbio guion de Quentin Tarantino y una brutal actuación de Christopher Walken; Marea roja (1995), acción bélica submarina con retoques en el libreto de Tarantino y protagonizada por Denzel Washington, que se convirtió en su actor fetiche; y Fanático (1996) con Robert de Niro y Wesley Snipes.
Otro de sus grandes éxitos de taquilla fue Enemigo público (1998), una trama de conspiraciones y espionaje con Will Smith, a la que siguieron Spy game (2001), El fuego de la venganza (2004) y Domino(2005) -la vida de la modelo reconvertida en cazarrecompensas-.
En sus últimas tres películas tuvo a Washington como protagonista: Déjà vu (2006), Asalto al tren Pelhalm 1, 2, 3 (2009) e Imparable (2010). Ha dejado finalizado el rodaje principal (faltan detalles de la segunda unidad) de Out of the furnace, con Christina Bale, Woody Harrelson y Zoe Saldana.

Entre sus nuevos proyectos, Scott preparaba una secuela de Top gun
Además, a través de la productora Scott Free, montada con su hermano y en la que se involucró en producir a Ridley y a sus sobrinos Jake y Jordan, también realizó series de éxito comoNumb3rs y The good wife. Como director de anuncios publicitarios, Scott trabajó para marcas como DIM, Barclays Bank, Marlboro y el Ejército de Estados Unidos. También dirigió varios videoclips, entre ellos el del tema de George Michael One more try (perteneciente al disco Faith, de 1988)
Entre sus nuevos proyectos, Scott preparaba una secuela de Top gun, que iba a contar con la participación de Cruise y el productor Jerry Bruckheimer, según informa la web Deadline. También preparaba otrothriller sobre el narcotráfico titulado Narco sub, con guión de David Guggenheim, y la película Hells Angels. The movie. Nunca fue candidato al Oscar y ganó un Emmy como productor ejecutivo de la serie Amenaza de tormenta (2002) sobre el liderazgo de Winston Churchill durante la II Guerra Mundial.





viernes, 24 de agosto de 2012

Natalia Junquera / Maleta de vuelta / Colombianos en el Reino Unido


Natalia Junquera
Colombianos en el Reino Unido
MALETA DE VUELTA


“¿Cómo iba a dejar al niño en la calle?”

Alba y José cuidan al hijo de una pareja colombiana que ha ido a Reino Unido a buscar trabajo







Sin trabajo, sin casa, abrasados a deudas, desesperados, Claudia y Juan, colombianos, decidieron, tras 13 años en España, probar suerte en otro sitio: Reino Unido. Primero se adelantó ella, el pasado enero, y alquiló una habitación. Después fue su marido. La abuela y los tres niños de la pareja, de 14, tres y un año, se quedaron en casa de unos amigos, Alba, también colombiana, y José, madrileño, que sin dudarlo, hicieron un hueco en su modesto piso del Puente de Vallecas para tres personas más. Hace dos meses, Jorge, el mayor, despidió también a sus hermanos y a su abuela, que se reunieron en Londres con el resto de la familia. Entre todos decidieron que él se quedara para terminar el curso. Jorge lo entendió. Ni piensa ni habla como un niño de 14 años. Está demasiado acostumbrado a las renuncias y a las despedidas.
“Mi madre se vino a España cuando yo tenía un año, hace 13. Yo vine con tres”, explica. “Aquí, ella trabajaba de cajera y limpiadora y mi padre, en la construcción. Mi abuela limpiaba casas hasta que nacieron mis dos hermanos”. Con la crisis, todos se quedaron sin trabajo. Tres años sin ingresos. Perdieron la casa.
La tasa de paro de la población inmigrante es del 36,95%, casi 15 puntos superior a la de los españoles. Los colombianos, la tercera comunidad extranjera (no comunitaria) más numerosa en España, perdió en un año (de 2010 a 2011, según los últimos datos del INE) 28.507 compatriotas (10,4%). Tras al menos 13 años de subida ininterrumpida —el INE solo tiene datos desde 1998— la población extranjera en España bajó el año pasado por primera vez.
“Me dio mucha pena que se fueran, pero lo entendí. Me explicaron que tenían que buscarse la vida y que en cuanto encontraran un trabajo, me reuniría con ellos. Los echo mucho de menos, pero me da mucha pena irme. Quiero mucho a mis amigos”.
— Jorge, ¿dónde está tu casa?
— “Donde esté mi familia”.
— ¿Y de qué país te sientes?
— “De donde esté viviendo”.
Responde con convicción, pero con lágrimas, porque pese a tener solo 14 años, es muy consciente de su situación, de los sacrificios que ya ha hecho y de los que tendrá que hacer. Como todos los emigrantes, él también había hecho sus planes, tenía su proyecto. Apasionado del fútbol, jugó como portero en la cantera de uno de los cuatro equipos madrileños en primera división, hasta que cambió el entrenador y colocó a un familiar en su puesto. “Esa es la imagen que se va a llevar de los españoles”. José se indigna como se indignaría un padre. Jorge se apuntó entonces en otro equipo del barrio, “pero renunció para ahorrarle el dinero que costaba a su familia”, revela José.
—¿Qué te vas a llevar de España con más cariño?
— “La amistad. Las cartas que me han escrito mis amigos al saber que me voy. Dicen que me echarán de menos, que siempre estaré con ellos, y que esperan que vuelva”.
— ¿Y vas a volver?
— “Espero”, responde secándose las lágrimas con las manos.
Ana y José se emocionan al ver llorar a Jorge. También Ana dejó a sus hijos en Colombia una vez, hace casi 15 años, para ganar dinero en España. “Fue muy duro. Yo me divorcié muy joven y cuando se acercó el momento de que fueran a la universidad, no podía pagarla. Lo hablamos los tres, me prometieron que iban a estudiar, y me vine. Trabajaba 18 horas al día. De lunes a domingo: en una clínica de masaje, ayudando a personas mayores a domicilio, limpiando chalés, planchando... Tardé tres años en volver a verlos porque no pude ir a Colombia hasta que no tuve papeles”.
Su hijo mayor se licenció en informática, y el pequeño en publicidad. Alba había cumplido su misión, pero las cosas no salieron como esperaba y cuando pensaba volver a Colombia, su madre enfermó y volvía a hacer falta dinero. El mayor de sus hijos decidió venir a España porque allí no encontraba trabajo. “Aquí, de lo suyo, tampoco, pero en la construcción no le faltaba. Le animé a comprarse una casa. La perdió el año pasado. Se la quedó el banco y aún les debe dinero. ¿Cómo puedes tener una deuda por algo que te han quitado?”, se indigna Alba. “Sigue en paro y no puede ni comprarse un teléfono por estar en una lista de morosos”.
Alba entiende perfectamente a Claudia, por eso no dudó un momento en cuidar a sus hijos “el tiempo que haga falta”. También entiende a Jorge. “Cuando yo llegué, había impresentables que me gritaban: ‘¡Sudaca de mierda! en el metro. En el colegio de Jorge un chaval se mete con él. Un adulto pude ignorar esas cosas. A un niño le afectan mucho.
Ahora es José el que va a ver a la tutora de Jorge. “Su padre me quiso dar dinero pero le dijimos que ni de broma, donde comen dos comen tres. A los niños los quiero como si fueran mis sobrinos y a sus padres, como mis hermanos. ¿Cómo iba a dejar al niño en la calle? Aquí ya no aguantaban más. Hay gente que le da vergüenza volver así a su país”.
“Conozco familias de colombianos que compraron pisos con créditos de 55 millones por casas que no valían ni la mitad y con dinero además, para muebles. Ahora están desahuciados”, explica Alba. “La clase media ha desaparecido. Veo a clase media en comedores sociales y durmiendo en el monovolumen que se compraron una vez. Nosotros tenemos una estabilidad relativa. Yo llevo cuatro años sin trabajo, pero Jose conserva el suyo, conductor en la EMT, aunque no me fío de Aguirre, ¡quiere privatizar hasta el agua!”.
José y Alba se conocieron en ese autobús. “La cogía todos los días en el mismo sitio, a las seis de la mañana. La miraba por el retrovisor, empezamos a hablar... Un día tomamos un café, y luego otro y otro...”, recuerda José. Después de siete años de cafés, se casaron. “Nunca pensé que me fuera a decir que sí: tan guapa, tan lista, tan, tan trabajadora...”